E. F.
LLUCMAJOR.- El Ayuntamiento
de Llucmajor aprobó ayer el presupuesto
para 2007, el cual asciende a 40,3 millones
de euros. El equipo de gobierno que preside
el popular Lluc Tomàs espera paliar
la deuda municipal en 3,6 millones de
euros.
El PP tasa la deuda contraída
por el municipio en algo más de 28 millones
de euros, desglosados en unos 18 millones
en concepto de préstamos bancarios, 2,8 en
avales y 7,5 en operaciones de
tesorería.
El Consistorio achacó el
grueso de los gastos del nuevo presupuesto
a cuestiones como la del incremento de
personal, que contempla el ingreso de cinco
nuevos agentes en el Cuerpo de Policía y la
inclusión de nuevas figuras municipales.
Otro punto que ha mediatizado las cifras es
el de la Ley General de 2007, que obliga a
incrementar las pagas extra de los
funcionarios.
Asimismo, gran parte
de los ingresos previstos para el próximo
año descansa en el aumento de padrones en
2006, con un total de 636 altas catastrales
(amén de los impuestos por las
modificaciones realizadas en las
viviendas).
Por su parte, la
oposición anunció que el déficit
presupuestario les continuará obligando a
exigir a Tomàs un plan de saneamiento que
desde el gobierno no consideran necesario
al resultar los ingresos «suficientes para
cubrir los gastos corrientes».
La
líder del PSM, Joana Mascaró, afirmó que el
presupuesto, a pesar de ser «un poco mejor»
que el de 2006 por no tener «partidas
infladas», presenta graves deficiencias.
Entre éstas, la nacionalista señaló
la ausencia de inversiones necesarias como
las residencias de la tercera edad o la
nueva guardería. Mascaró vaticinó además un
futuro aumento de la deuda.