INDALECIO RIBELLES
PALMA.-
Continúan llegando al Consell de Mallorca
alegaciones desde todos los ámbitos en
contra del expediente incoado por la
administración insular para la protección
del edificio de Gesa que atentaría contra
el diseño de la Fachada Marítima y el
futuro Palacio de Congresos.
Ahora
ha sido la sociedad pública Palau de
Congressos integrada por los máximos
representantes políticos de la Conselleria
de Turismo, Joan Flaquer, y de la
Concejalía de Urbanismo de Cort la que ha
presentado una moción en contra de la
preservación de la mole de cemento y
cristal, construida en los años cincuenta y
que sirve de sede a la compañía eléctrica.
Lo más notorio de los más de 60
folios que componen el escrito remitido a
la administración insular es que, además de
subrayar que la decisión de preservar el
edificio se ha adoptado fuera de todo
plazo, el Govern critica que se «tenga que
recurrir de nuevo a los impuestos de los
ciudadanos para satisfacer las inevitables
y cuantiosas indemnizaciones que llevará
consigo la protección de este edificio», se
recoge en la alegación remitida al Consell.
Unas consecuencias ya avanzadas la
semana pasada por el propietario actual del
edificio, la promotora Núñez y Navarro, en
la que advertía a la administración insular
de las indemnizaciones millonarias a las
que tendría que hacer frente si el edificio
se protege en contra de la ordenación
actual del planeamiento urbanístico que
exige su derribo y la edificación de
viviendas.
Para el Govern la
decisión del Consell, adoptada después de
votar a favor de su derribo en 2003 «no
está avalada por la ciudadanía palmesana, y
no es la solución», se apunta. Según se
puede leer en este escrito «nunca un
edificio, a proteger, nada más y nada menos
que como monumento, ha suscitado tanta
controversia y disparidad de criterios, al
hacerlo cuando ya se estaba a punto de
iniciar las últimas fases de reparcelación
y reurbanización de la modificación,
aprobada definitivamente, del PGOU, así
como el inicio de las obras del futuro
Palacio de Congresos que tanto necesita
Palma», se critica.
La decisión del
Consell de proteger este edificio se adoptó
tomando como base una mera solicitud
presentada en noviembre de 2004 por el
Colegio de Arquitectos, rescatada dos años
después y tras la decisión de la empresa
Núñez y Navarro de presentar un recurso
judicial contra el resultado del concurso
para la venta del solar de Can Domenge.
Un terreno público enajenado por la
administración insular a una empresa que
ofrecía la mitad del dinero que estaba
dispuesto a pagar la promotora
catalana.
Según ha denunciado
recientemente esta misma entidad propiedad
del ex presidente del F.C. Barcelona, la
protección de Gesa es ante todo «una
operación de castigo» de la presidenta del
Consell, Maria Antònia Munar, contra ellos
por impugnar judicialmente el concurso.
Según se indica en la alegación presentada
por el Govern, una de las grandes
contradicciones de la decisión de la
institución insular de preservar esta
construcción es que nos encontramos ante
«un edificio nunca valorado social y
culturalmente, como constata todo el
proceso urbanístico de la modificación del
PGOU de Palma y reparcelación de la Fachada
Marítima», se expone.
A pesar de
ello se ha pasado de percibir esta
construcción como inadecuada para el
desarrollo urbano del sector de una de las
zonas más importantes para Palma, «a ser
considerado por el Consell, a través de sus
técnicos, como un monumento», se apunta.
Una construcción que «hasta el
momento, ni siquiera figura en la Guía de
Arquitectura de Palma de Mallorca,
redactada por el Colegio de Arquitectos,
impulsor de la incoación del expediente de
protección», se abunda.
En contra
del PGOU
Desde este punto de
vista «proteger y conservar un buen
edificio situado en un mal lugar para la
ciudad, en suma, no es solución alguna
porque vendría a enfrentar el edificio
singular de Gesa al edificio singular del
Palacio de Congresos, que por fin se
realizará en Palma, no es la solución», se
critica.
Govern y Cort hacen en su
escrito un relato pormenorizado del
desarrollo urbanístico de la capital que,
según se expone, «lleva un retraso muy
considerable en la transformación urbana y
controlada de un sector de su estructura
tan importante como es el de Llevant,
auténtica puerta de acceso, funcional y
formal de la ciudad», se señala.
Por
ello en el año 2003, con la aprobación
definitiva de la modificación puntual
urbanística relativa a ese sector, y con la
viabilidad de una reparcelación y
reurbanización convenida con los
propietarios, y aprobada inicialmente por
Cort y Consell para su aprobación
definitiva, se podrá acometer la
transformación urbana de la zona que ahora
se puede ver afectada por esta decisión.
Sobre todo su preservación rompe el diseño
realizado por el urbanista Joan Busquets
para este área.