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  Martes, 19 de diciembre de 2006 Actualizado a las 02:07
 

PALMA / Urbanismo
Govern y Cort alegan juntos por la 'vendetta' de Munar contra Núñez en Gesa

La empresa pública Palacio de Congresos rechaza la conservación del edificio de la eléctrica porque es una decisión que no cuenta con el apoyo de la ciudadanía - Asegura que el edificio de la eléctrica no ha sido nunca valorado socialmente

  A D E M A S
 Llega la batalla jurídica
 Exige que Munar diga por qué no lo quiere derribar
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INDALECIO RIBELLES

PALMA.- Continúan llegando al Consell de Mallorca alegaciones desde todos los ámbitos en contra del expediente incoado por la administración insular para la protección del edificio de Gesa que atentaría contra el diseño de la Fachada Marítima y el futuro Palacio de Congresos.

Ahora ha sido la sociedad pública Palau de Congressos integrada por los máximos representantes políticos de la Conselleria de Turismo, Joan Flaquer, y de la Concejalía de Urbanismo de Cort la que ha presentado una moción en contra de la preservación de la mole de cemento y cristal, construida en los años cincuenta y que sirve de sede a la compañía eléctrica.

Lo más notorio de los más de 60 folios que componen el escrito remitido a la administración insular es que, además de subrayar que la decisión de preservar el edificio se ha adoptado fuera de todo plazo, el Govern critica que se «tenga que recurrir de nuevo a los impuestos de los ciudadanos para satisfacer las inevitables y cuantiosas indemnizaciones que llevará consigo la protección de este edificio», se recoge en la alegación remitida al Consell.

Unas consecuencias ya avanzadas la semana pasada por el propietario actual del edificio, la promotora Núñez y Navarro, en la que advertía a la administración insular de las indemnizaciones millonarias a las que tendría que hacer frente si el edificio se protege en contra de la ordenación actual del planeamiento urbanístico que exige su derribo y la edificación de viviendas.

Para el Govern la decisión del Consell, adoptada después de votar a favor de su derribo en 2003 «no está avalada por la ciudadanía palmesana, y no es la solución», se apunta. Según se puede leer en este escrito «nunca un edificio, a proteger, nada más y nada menos que como monumento, ha suscitado tanta controversia y disparidad de criterios, al hacerlo cuando ya se estaba a punto de iniciar las últimas fases de reparcelación y reurbanización de la modificación, aprobada definitivamente, del PGOU, así como el inicio de las obras del futuro Palacio de Congresos que tanto necesita Palma», se critica.

La decisión del Consell de proteger este edificio se adoptó tomando como base una mera solicitud presentada en noviembre de 2004 por el Colegio de Arquitectos, rescatada dos años después y tras la decisión de la empresa Núñez y Navarro de presentar un recurso judicial contra el resultado del concurso para la venta del solar de Can Domenge.

Un terreno público enajenado por la administración insular a una empresa que ofrecía la mitad del dinero que estaba dispuesto a pagar la promotora catalana.

Según ha denunciado recientemente esta misma entidad propiedad del ex presidente del F.C. Barcelona, la protección de Gesa es ante todo «una operación de castigo» de la presidenta del Consell, Maria Antònia Munar, contra ellos por impugnar judicialmente el concurso. Según se indica en la alegación presentada por el Govern, una de las grandes contradicciones de la decisión de la institución insular de preservar esta construcción es que nos encontramos ante «un edificio nunca valorado social y culturalmente, como constata todo el proceso urbanístico de la modificación del PGOU de Palma y reparcelación de la Fachada Marítima», se expone.

A pesar de ello se ha pasado de percibir esta construcción como inadecuada para el desarrollo urbano del sector de una de las zonas más importantes para Palma, «a ser considerado por el Consell, a través de sus técnicos, como un monumento», se apunta.

Una construcción que «hasta el momento, ni siquiera figura en la Guía de Arquitectura de Palma de Mallorca, redactada por el Colegio de Arquitectos, impulsor de la incoación del expediente de protección», se abunda.

En contra del PGOU

Desde este punto de vista «proteger y conservar un buen edificio situado en un mal lugar para la ciudad, en suma, no es solución alguna porque vendría a enfrentar el edificio singular de Gesa al edificio singular del Palacio de Congresos, que por fin se realizará en Palma, no es la solución», se critica.

Govern y Cort hacen en su escrito un relato pormenorizado del desarrollo urbanístico de la capital que, según se expone, «lleva un retraso muy considerable en la transformación urbana y controlada de un sector de su estructura tan importante como es el de Llevant, auténtica puerta de acceso, funcional y formal de la ciudad», se señala.

Por ello en el año 2003, con la aprobación definitiva de la modificación puntual urbanística relativa a ese sector, y con la viabilidad de una reparcelación y reurbanización convenida con los propietarios, y aprobada inicialmente por Cort y Consell para su aprobación definitiva, se podrá acometer la transformación urbana de la zona que ahora se puede ver afectada por esta decisión. Sobre todo su preservación rompe el diseño realizado por el urbanista Joan Busquets para este área.

 
   
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