J. R. R.
PALMA.-Uno de cada tres
inmigrantes extracomunitarios que residen
en Baleares sufre el Síndrome de Ulises.
Expertos en esta materia se reunieron ayer
en la Fundación Hospital de Son Llàtzer
para tratar las novedades y avances de esta
afección de tan alto impacto: las secuelas
físicas y mentales de la tristeza originada
por la lejanía del hogar y la
familia.
Organizada por el hospital y
la Conselleria de Inmigración, con la
presencia en su apertura de la consellera
Encarnación Pastor, consellera de
Inmigración y Cooperación, y José María
Campuzano, gerente de este centro
sanitario. Los expertos debatieron los
problemas físicos y emocionales de la
añoranza del inmigrante.
El conjunto
de síntomas que conforman este síndrome
constituye hoy en día un problema de salud
mental emergente a los países de acogida de
los inmigrantes, aseguran los expertos. Con
frecuencia, el simple hecho de llegar al
lugar de destino es ya todo un hito,
señalan.
Sin embargo, cuando parece
que lo más difícil ya ha pasado, «viene la
cruda realidad. El estado psicológico de
muchos emigrantes, ya precario, acaba por
romperse», según explicó ayer el doctor
Joseba Achótegui, psiquiatra de la
Universitat de Barcelona y director del
SAPPIR (Servicio de Atención
Psicopatológica y Psicosocial a Inmigrantes
y Refugiados) del Hospital Sant Pere Claver
de Barcelona.
El experto aseguró que
se calcula que uno de cada tres inmigrantes
extracomunitarios que viven en las Islas
Baleares podría sufrir los síntomas de este
síndrome. Se trata de un cifra ligeramente
superior respecto a la de la media
nacional, «puesto que en las Islas Baleares
el número de inmigrantes es más
alto».
El Síndrome de Ulises se
caracteriza por una situación de estrés
límite, en la cual juegan cuatro factores:
la soledad derivada de no poder traer la
familia; el sentimiento interno de fracaso,
al no tener posibilidad de acceder al
mercado laboral; el sentimiento de miedo,
cuando existe una relación de deuda con
mafias que explotan al inmigrante; y el
sentimiento de lucha por
sobrevivir.
El Síndrome de Ulises «es
el síndrome con estrés crónico, múltiple y
muy intenso. Se traduce en desajustes
psicológicos, como depresiones graves que
pueden llegar a llevar al suicidio, y
fisiológicos, como dolores gástricos e
intestinales.» Es crucial una detección
adecuada del problemas para poder
tratarlo.