L. M.
PALMA.- El final de 2006 es
momento para hacer un balance a la
temporada turística de Baleares más larga y
provechosa de los últimos años. El
conseller de Turismo, Joan Flaquer, no
escatimó elogios y parabienes para
referirse al turismo en el archipiélago
durante el presente año a punto de
expirar.
A la vista de los más que
halagüeños resultados del turismo en 2006,
el conseller del ramo no pudo por menos que
congratularse. De hecho, Joan Flaquer
calificó 2006 como el año de la
«consolidación y la recuperación» turística
de Baleares.
Todos los datos por sí
solos así lo avalan. Buena prueba de ello
es que se han conseguido pulverizar todos
los récords en los índices de ocupación.
Otro tanto ha ocurrido con el promedio de
estancia en las Islas y del gasto en
destino.
El conseller de Turismo no
pudo más que contraponer los actuales
resultados a los registrados hace unos
pocos años. En concreto, a los aciagos
resultados de 2002 tras la vertiginosa
caída que experimentó el número de
visitantes que acudían al
archipiélago.
En este sentido,
Flaquer no se ciñó a los muy exitosos
resultados económicos de la temporada alta,
mucho más prolongada que en años. El
conseller de Turismo vislumbró en los
actuales resultados una tendencia
inminente.
Joan Flaquer apuntó a una
posible desestacionalización turística. «No
es algo imposible ni una quimera», subrayó.
El conseller respaldó su afirmación con
datos. En particular, con el hecho de que,
entre octubre de 2005 y mayo de 2006,
llegaran a las islas 700.000 visitantes más
que en el mismo período del año
anterior.
A tenor de estos datos,
Joan Flaquer se mostró notoriamente
optimista ante una clara recuperación de la
industria turística balear. Sobre todo en
lo referente a la ocupación durante la
temporada media y baja.
El conseller
de Turismo hizo un especial hincapié en que
los actuales resultados de este año aportan
«esperanza de cara al futuro». A pesar de
ello, Flaquer insistió en no relajarse para
mantener la actual tendencia en el
incuestionable motor de la economía
balear.
Flaquer se juramentó para que
la industria turística del archipiélago
consiga «mejores cifras». Muy especialmente
en los periodos de una menor actividad.
Para ello se remitió a los excelentes
resultados de visitas a las Islas durante
los meses de octubre y
noviembre.
Asimismo, Flaquer destacó
la importancia de la puesta en marcha
durante 2006 de la Mesa del Turismo.
Durante el presente año se han celebrado 13
reuniones. El conseller de Turismo también
hizo un balance positivo de los resultados
obtenidos y se mostró sumamente agradecido
tanto a los empresarios como a los
sindicatos del sector por su
«predisposición» a reunirse y tratar todas
las problemáticas.
Además de repasar
las actuales cifras turísticas del año a
punto de expirar, el conseller también se
mostró muy esperanzado de cara al año
próximo. Para ello se remitió a «indicios»
que apuntan a que el próximo ejercicio
«seguirá la línea» del presente.
Joan
Flaquer también auguro que se darán
«pequeñas mejorías» en la temporada.
También subrayó que la principal receta
para 2007 pasa por «diversificar» la
oferta.
Durante su alocución, Flaquer
contrapuso la actual política turística del
equipo de gobierno, con los espectaculares
resultados, a la del Pacte de Progrés. El
conseller de Turismo insistió en que es
«absolutamente distinta».
Tres
grandes retos
Joan Flaquer
también apuntó cuáles son los tres retos
principales para el nuevo año entrante. La
construcción del Palacio de Congresos, al
que definió como una «realidad
incuestionable», la reforma integral de la
Playa de Palma -cuya firma del convenio
entre el Govern y el Gobierno central está
prevista para comienzos de año- y
finalmente, la presentación de más de 50
proyectos de desestacionalización en
distintos municipios de las
Islas.
Flaquer recordó que esta
última medida, que ha supuesto un
desembolso de las arcas autonómicas de más
de 80 millones de euros, será presentado a
finales de enero en Madrid. En concreto,
durante la celebración de la feria
turística Fitur.