LOURDES REYNÉS
MARIONA
CERDÓ
PALMA.- El conseller de
Interior y secretario del PP balear, José
María Rodríguez, tuvo el teléfono pinchado
durante ocho días por orden judicial. Las
escuchas se produjeron a instancias del
fiscal Anticorrupción de las Islas, Joan
Carrau, quien consideró que el líder
popular podría haber incurrido en un
delito de «encubrimiento o revelación» de
secretos en el caso
Andratx.
El PP dio a conocer la
existencia del pinchazo telefónico a los
periodistas después de que Rodríguez
recibiera ayer un auto del juez Álvaro
Latorre en el que se le comunicaba el fin
de las escuchas al no haber hallado ningún
indicio inculpatorio que justificara seguir
manteniéndolas. El pinchazo se produjo
entre los días cinco y 13 de diciembre,
pero estaba previsto que se prolongara
durante dos meses prorrogables.
Las
filas populares recibieron la
noticia con indignación y aseguraron que
estos hechos ponen en entredicho la manera
de proceder de la Fiscalía Anticorrupción.
«Hecho sin precedentes en la
historia democrática». Éstas fueron las
palabras del portavoz de los populares
baleares, Miquel Ramis tras conocerse que
Rodriguez tuvo el teléfono móvil pinchado
durante más de una semana a petición del
fiscal. Los populares mostraron su
asombro y profundo malestar ante un hecho
que calificaron de «muy grave» al no haber,
a su entender, ningun indicio sólido de la
implicación de Rodríguez en el caso.
Miquel Ramis destacó además que las
intervenciones de la Fiscalía están
coincidiendo con varias visitas de
políticos socialistas a las islas. «La
oposición está tratando de sacar provecho
político del caso», indicó Ramis, a lo que
añadió: «Si [el secretario de organización
del PSOE] Pepiño Blanco dice que va a haber
más altos cargos del Govern imputados y
pocos días después se sabe que el teléfono
de Rodríguez ha estado intervenido es por
algo». No obstante, Ramis recalcó el máximo
respeto del Partido Popular a las acciones
judiciales, aunque dijo que pedirá
explicaciones ante la gravedad de los
hechos.
Por su parte, Rodríguez
admitió que el pasado 27 de noviembre habló
por teléfono con el ex alcalde de Andratx
horas antes de su detención, pero negó
rotundamente que le avisara de su inminente
arresto, tal y como publicaron ayer varios
medios de comunicación. «Es radicalmente
falso porque no sabía que lo iban a
detener», indicó el número dos del PP
balear.
Información
«interesada»
El conseller, que
anunció que no piensa dimitir, calificó esa
filtración a varios periódicos de
«interesada», «equívoca» y no ajustada a la
realidad, y anunció que se querellará
contra los medios de comunicación que lo
han señalado como autor del supuesto
chivatazo a Hidalgo, para pedirles que
«rectifiquen».
Durante su
comparecencia, Rodríguez reconoció que el
lunes 27 de noviembre, día en que se puso
en marcha la denominada Operación
Voramar, llamó por teléfono al entonces
alcalde sobre las ocho de la mañana,
después de ver dos llamadas perdidas del ex
primer edil, de las 7.30 y las 7.40 horas,
informa Efe.
En un principio,
el conseller dijo que en esta conversación
no se habló de nada en particular -«que era
lunes, que [Hidalgo] estaba en su
despacho...»-, aunque poco después señaló
que hicieron referencia a conversaciones
anteriores y se pusieron de acuerdo en que,
si había nuevas imputaciones, el ex alcalde
tendría que dimitir.
Abundando en
este aspecto, Rodríguez dijo que, en la
conversación telefónica, se hizo alusión a
la nota que tendría que escribir como
secretario general para justificar esa
posible dimisión, sobre la cual el
conseller dijo que habría que esperar a ver
qué pasaba, porque «a lo mejor no pasa
nada».
En cualquier caso, aseguró
que no avisó de la inminente detención
porque la desconocía, ni el ex edil le
transmitió sospecha alguna en este sentido,
porque este último, a pesar de que tenía
cierto «nerviosismo» ante una mayor
presencia policial en su entorno, ni
siquiera intuía que lo iban a arrestar.
Según Rodríguez, si Hidalgo creía
que podía pasar algo no era por tener
información, sino porque era un «clamor
social» que el Ayuntamiento de Andratx era
investigado.
En cuanto a las razones
que le llevaron a no hacer pública la
conversación telefónica mantenida con el ex
alcalde de Andratx, dijo que, como
secretario general del partido, habla cada
día con muchos cargos del PP y no tiene por
qué ser eso «noticia de portada». El
secretario general no vio que en ese
momento fuera «necesario ni oportuno»
hacerla pública. El conseller también dijo
ignorar si el president Jaume Matas conocía
esta conversación telefónica, al no
recordar si se lo comentó.
Rodríguez
negó haber mentido en relación a sus
conversaciones con Hidalgo, ya que, según
explicó, siempre ha mantenido que, tras la
reunión celebrada con el ex alcalde y
Matas, no concertó ninguna nueva entrevista
con el ex primer edil. Sin embargo, explicó
el conseller, nunca dijo que no hubiera
habido contactos anteriores.
El
secretario general del PP, que dijo que
colaborará en la justicia si ésta le pida
que explique esa conversación, se negó a
dimitir, al recordar que en Andratx no se
investiga un delito de opinión, es decir,
si se cree o no en la inocencia de
Hidalgo.