NUEVA YORK.- Fue uno de los más activos
durante la gran pelea que se organizó en el
Madison Square Garden entre los componentes
de Nueva York y Denver, el pasado domingo,
y en la que 10 jugadores terminaron
expulsados. Las reacciones no se han hecho
esperar y David Stern, comisionado de la
NBA, anunció ayer una dura sanción a
Carmelo Anthony, máximo anotador del
torneo. La estrella de los Nuggets no podrá
jugar durante los próximos 15 partidos.
Tampoco se libraron Nate Robinson (Knicks)
y J. R. Smith (Nuggets), con 10 encuentros
de suspensión para cada uno, Mardy Collins
(Knicks), con seis; Jared Jeffries
(Knicks), con cuatro; Jerome James
(Knicks), con uno; y Nene (Nuggets), con
uno.
Además, ambos conjuntos tendrán
que afrontar sendas multas de medio millón
de dólares. «Los equipos deberán asumir la
responsabilidad de las acciones de sus
empleados, tanto los jugadores como sus
técnicos», afirma el comunicado remitido
por Stern, en el que no se aplicaron
sanciones contra el entrenador de los
Knicks, Isiah Thomas, que advirtió a
Carmelo Anthony que no se acercase debajo
del tablero antes que se produjera el
incidente.
«La NBA y sus jugadores
representan, para lo bueno y lo malo, un
ejemplo para el mundo del baloncesto,
dentro y fuera de las pistas», concluye el
comunicado.
La pelea comenzó cuando
Mardy Collins cometió una fuerte falta
sobre Smith. Después, Carmelo Anthony
empujó a Robinson y propinó un puñetazo a
Collins.
Calderón, sin lesiones.
Por otra parte, José Manuel Calderón y
su familia recibieron ayer excelentes
noticias, ya que los doctores aseguraron
que el español, después de la caída sufrida
el pasado domingo, no sufre lesiones
neurológicas y puede «mover los brazos,
miembros y cuello». El informe médico
transmitido por un portavoz de Toronto
Raptors a través de la página web del club
envió señales tranquilizadoras al jugador
lesionado cuando intentaba coger un rebote
a falta de 32 segundos para el final del
partido que Toronto ganó a Golden State por
120-115 en el Air Canada
Centre.
Calderón se fue al suelo
mientras pugnaba por la pelota con Mickael
Pietrus. El golpe y la posterior caída se
debieron a un rodillazo recibido en la
espalda. Inmediatamente después, el español
se quejó de dolor en la espalda y solicitó
ayuda. El equipo médico le colocó un
collarín, lo sacó en camilla de la cancha y
lo trasladó en ambulancia al Hospital Monte
Sinaí, donde permaneció unas horas en
observación antes de ser llevado a su
domicilio. Calderón se asustó por el dolor
y por la falta de sensaciones en la zona
lumbar, pero luego se dio cuenta de que el
percance no era grave.
Vea las
imágenes de la pelea y la lesión en:
www.elmundo.es/