ROBERTO DÍEZ YAGÜE
PALMA.- Da
igual la edad del mallorquinista. Ni
siquiera los más viejos del lugar han visto
una victoria bermellona en Mestalla. Esta
noche, a partir de las 21.00 horas (PPV),
el conjunto de Gregorio Manzano tiene una
nueva oportunidad de romper ese gafe
perenne en su trayectoria en Primera
División. Y mientras tanto, el debate sobre
la supuesta crisis está sobre la mesa. Unos
se aferran a la buena situación en la
clasificación -siete puntos por encima del
descenso-, que es mucho mejor que la de las
anteriores temporadas por estas fechas. Los
otros contraatacan con la mala racha del
equipo y el gran número de goles que encaja
últimamente.
Lo que está claro, para
todos los contertulios, es que las
sensaciones del equipo han empeorado. El
Mallorca sigue sin dar miedo de verdad en
el ataque. Tampoco se le pide exactamente
eso, pero sí algo más de mordiente y, sobre
todo, de efectividad, bien éste tan
preciado en el fútbol de principios de
siglo. Este déficit, arrastrado desde el
inicio de la temporada, se ha unido a una
terrible fragilidad defensiva. En menos de
un mes, Toni Prats ha pasado de ser virtual
Trofeo Zamora a encajar 13 goles en cinco
jornadas. Estremecedor, porque da la
impresión de que se les ha olvidado
defender. Y lo cierto es que ni antes se
defendía tan bien, ni ahora se hace tan
mal. Pero, guste o no, el balompié actual
exige sobre todo a los equipos pequeños
encajar muy pocos goles para
sobrevivir.
Pese a todo, el equipo de
Manzano sigue teniendo madera de equipo de
media tabla, zona en la que terminará la
temporada salvo catástrofe. Hay buenos
baluartes en todas las líneas del campo
como para afianzar una columna vertebral,
empezando por Nunes, siguiendo por Jankovic
o Basinas, y terminando en... Ahí hay una
duda que Manzano debe despejar cuanto
antes, el referente en ataque. El técnico
andaluz le ha otorgado mucha confianza a
Diego Tristán y el sevillano no ha
respondido con goles. Maxi López aporta
mucha pelea, pero no ha tenido suerte de
cara a la portería contraria. Por su parte,
Víctor ha marcado dos goles, aunque ha sido
el delantero que menos ha contado. Y por
hache o por be, el equipo no tiene un
delantero centro confirmado, lo que aporta
más presión a unos jugadores que tienen que
cargar con la losa de marcar pocos goles.
¿Quién debe ser? Cada cual tendrá su
opinión y los datos puedan ayudar a tomar
un decisión, pero al final será Manzano
quien lo decida. La afición tendrá que
confiar en su criterio y esperar a que, por
fin, alguno de los nueve del equipo coja
esa racha que tanto necesita el
Mallorca.
Y entre debate y debate, el
conjunto bermellón juega esta noche en
Valencia. Vista las rachas de resultados de
ambos equipos, pocos podrían pensar en que
precisamente hoy se romperá el gafe en
Mestalla. Sin embargo, el equipo de Manzano
ha demostrado que es capaz de lo mejor y de
lo peor, así que siempre puede quedar la
esperanza de una sorpresa que, todo sea
dicho de paso, vendría estupendamente para
no atragantarse con las peladillas. El
técnico jiennense tiene asegurados los
turrones de este año y el primer chapuzón
veraniego en Mallorca, pero es consciente
de que hay que dar un giro de timón al
equipo, por lo que puede introducir algún
cambio en la alineación, sobre todo en la
delantera.
La defensa por delante de
Toni Prats no sufrirá cambios, aunque
Manzano duda entre Varela y Héctor para el
lateral derecho. Navarro, Nunes y
Ballesteros siguen contando con la
confianza del técnico. El centro del campo
puede sufrir más variantes, aunque Jankovic
y Jonás parecen fijos en las bandas.
Pereyra y Basinas ocuparían el eje medular,
aunque Jordi López puede encontrar una
excelente oportunidad para reivindicares. Y
en la delantera, hay dos puestos para
cuatro jugadores. Maxi López regresa a la
convocatoria después de cumplir un partido
de sanción y podría volver al once en
detrimento de Diego Tristán. Otra opción
coloca a Víctor como nueve junto a Arango.
El venezolano tiene muchas opciones de
jugar como titular, para aprovechar sus
jugadas a balón parado, salvo que Manzano
opte por una versión más batalladora, con
Maxi y Víctor en la punta.
Por su
parte, el Valencia llega lanzado a este
último partido del año. Pese a que sigue
sin enamorar con su juego, el equipo de
Quique Sánchez Flores se ha reencontrado
con los buenos resultados y encadena dos
victorias consecutivas. El técnico che
recupera al guardameta Santiago Cañizares,
que no viajó a Zaragoza por una contractura
en el glúteo izquierdo, a David Villa y a
David Silva, que acabaron tocados el
encuentro en La Romareda y el domingo no
entrenaron. El lateral Miguel Brito está
también recuperado ya de la gastroenteritis
que sufrió el pasado fin de semana.
Como es habitual el técnico
madrileño apenas dio pistas sobre el once
inicial, en el que además de Cañizares
podría regresar también el central
argentino Ayala, que ayer probó junto a
Albiol, en detrimento de David Navarro.
Asimismo, es posible que Silva, que en los
últimos partidos comenzó como interior
diestro, tenga descanso y deje su puesto a
Joaquín, buscando explotar la banda
defendida por Fernando Navarro. Finalmente,
el enrachado Angulo y Villa se mantendrán
seguramente como pareja de ataque.