PALMA.- Unos 600 motoristas, según los
organizadores, circularon ayer a velocidad
lenta por el centro de Palma. El objetivo
era protestar contra la gestión de la
Administración autonómica y reclamar la
sustitución de los actuales quitamiedos
instalados en las carreteras.
Esta
protesta se encuadra dentro de los actos
convocados por la Plataforma Moteros unidos
por la vida, que ha organizado estas
acciones de forma simultánea en 20
capitales de provincia.
En concreto,
la protesta trataba de expresar el rechazo
a los guardarraíles en forma de «T»
instalados en la actualidad en las
carreteras. Estas protecciones cada año
causan la muerte o graves mutilaciones a
los conductores de motos
Durante la
movilización reivindicativa, los motoristas
reclamaron también que se aplique pintura
antideslizante en las señales viarias que
se dibujan sobre el asfalto para reforzar
su seguridad.
Sobre las 10.00 horas,
los motoristas se concentraron en las
inmediaciones del estadio de Son Moix de la
capital balear. Luego, se dirigieron al
centro de Palma por Pascual Ribot, Jaime
III y el Borne hasta la plaza de Cort. Una
vez allí redujeron considerablemente la
marcha e hicieron sonar atronadoramente sus
bocinas.
Después del recorrido por
el casco urbano de Palma, la comitiva
motera salió de Ciutat. Después de enfilar
la carretera vieja de Inca tomaron el túnel
de Sóller hasta desembocar en el Mirador de
Ses Barques.
Se trata de la segunda
movilización motera que se sucede en Palma
en los últimos meses. El contenido de la
protesta era el mismo. En la anterior un
motorista alzó su prótesis desde un balcón
de Cort, tras amputarle una pierna un
quitamiedos.