EL MUNDO
PALMA.- Nicolás Redondo
Terreros llega al FORO de EL MUNDO/El Día
de Baleares en un momento en que la
política vasca y la lucha contra el
terrorismo están de máxima actualidad. El
ex secretario del PSE, que siempre se opuso
con firmeza a negociar con ETA, hará el
próximo martes un análisis a fondo del
momento que está viviendo el País Vasco y
del proceso de negociación que mantienen en
la actualidad el Gobierno y la banda
terrorista.
La conferencia,
organizada por este periódico con el
patrocinio de Air Europa, Bancaja y Sol
Meliá, se celebrará una vez más en el hotel
Meliá Victoria de Palma. La rabiosa
actualidad política centrará la charla, que
versará bajo el título: España y
Libertad. Unas siglas que son hoy la
casa de este aguerrido socialista vasco que
hablará una vez más sin miedo de lo que
cree y por lo que ha luchado desde que se
afilió allá por 1975 a las juventudes
socialistas de Euskadi.
Un vasco que
se siente español. Un vasco que ha visto
morir a los suyos de un tiro en la nuca
cuando paseaban por unas calles, las del
País Vasco, que hoy se levantan de nuevo
con olor a cócteles molotov, marca de la
casa etarra y sus acólitos. Unos cachorros
de una banda con la que Nicolás Redondo
Terreros nunca quiso sentarse a negociar,
sino derrotar con las armas de la Justicia
y las fuerzas de Seguridad.
Político, abogado e hijo de un
histórico líder sindicalista. Éstas son las
señas de identidad de Nicolás Redondo
Terreros, un socialista que supo dar un
golpe en la mesa y con un sonoro portazo
abandonó la presidencia de los socialistas
vascos. Dejó de capitanear con rabia y
pena, un partido que se escoraba hacia un
rumbo que él no quería marcar. Vio caer a
dos amigos y compañeros de partido, bajo
las cobardes pistolas de ETA, Fernando
Buesa y José Luis López de Lacalle. «El
momento más duro que jamás he vivido», como
manifestó en una ocasión.
Su
valentía y defensa de sus ideales le
llevaron a abandonar bruscamente la
política un 21 de diciembre de 2002 tras
haber sido reelegido como secretario
general de los socialistas vascos apenas
unas semanas antes. Un cargo que
desempeñaba desde 1997 al suceder a su
compañero de filas, Ramón Jaúregui.
Su adiós definitivo a la política lo
dio el 9 de abril de 2002. No fue una
sorpresa para muchos, ya que éste abogado
nacido en la margen izquierda del Nervión,
en la cuna del socialismo obrero, nunca
comulgó con los postulados nacionalistas
que promulgaban un acercamiento a la hoy
ilegalizada Batasuna, como premisa para
resolver el conflicto vasco. Unos
compañeros de viaje que descartó y le costó
el ostracismo dentro de su propio partido.
Fue muy crítico con el PNV que
capitaneaban Eguibar y Arzalluz y siempre
abogó por un gran pacto de Estado para
acabar con la lacra del terrorismo etarra.
Aplicada la Ley Antiterrorista, Nicolás
Redondo creyó estar ante el fin de ETA allá
por enero de 2004. Pensó que la banda
estaba en fase terminal gracias al gran
acuerdo propiciado desde el Gobierno de
Aznar y secundado y aplaudido por la
inmensa mayoría de los socialistas. Sin
embargo, los suyos optaron por la fórmula
del diálogo, una vez alcanzada La Moncloa.
Una estrategia en la que él nunca creyó.
«Con los asesinos no se puede hablar. Sólo
hacerlos desaparecer».
La
conferencia pronunciada por Redondo
Terreros en Palma contará, como ya viene
siendo costumbre en las charlas organizadas
por EL MUNDO/El Día de Baleares, con el
patrocinio de Bancaja, Sol Meliá y Air
Europa. El FORO de este periódico comenzó
en julio de 2004 con una conferencia de
Mariano Rajoy, que fue presentado por Pedro
J. Ramírez, editor de EL MUNDO/El Día de
Baleares. Tras Rajoy intervino el ya
ministro de Defensa, José Bono; el ex
ministro y secretario general del Partido
Popular en el País Vasco, Jaime Mayor Oreja
o el portavoz del PP en el Congreso de los
Diputados, Eduardo Zaplana.
El
director del programa radiofónico La Mañana
de la Cope, Federico Jiménez Losantos, el
presidente del FC Barcelona, Joan Laporta y
Florentino Pérez, ex presidente del Real
Madrid, han sido otros de los
ponentes.
Para asistir a este
encuentro los lectores y suscriptores de EL
MUNDO/El Día de Baleares gozarán de
prioridad sobre el resto de solicitantes.
El punto de distribución se ha situado en
las oficinas de la calle Viñaza 23, de
Palma (junto a la Plaza de España), aunque
la organización ha advertido que tan sólo
se facilitará una invitación por persona
para evitar que las entradas se agoten con
rapidez.
¿Cuándo?: El martes a
partir de las 20 horas.
¿Dónde?:
En el Hotel Meliá Victoria de
Palma.
¿Cuánto: Entrada a la
conferencia gratuita y 40 E a la
cena-coloquio.
¿Cómo?: La
distribución de las entradas es en la calle
Viñaza, 23.