—Un juego autóctono es la Lototrot ¡qué
tipo de implantación tiene?—Lógicamente,
se encuentra estrechamente ligada al mundo
del trote. La Lototrot, a diferencia de
otros juegos, carece de implantación en las
zonas costeras de las Islas. Son los
caballistas los principales
clientes.
—¿Tiene algún tipo de
peculiaridades este juego respecto a
otros?
—Todo está correcto. Las máquinas
están en perfecto estado. Lógicamente donde
existe más trote tiene más clientela. En
Manacor es donde tiene más usuarios.
También hay en Palma, aunque es
proporcionalmente menor. No sé si es
rentable o no. No tengo los datos.
—Una
enfermedad directamente ligada al juego es
la ludopatía ¿cómo la abordan?
—Un
profesor de Psiquiatría de la Universidad
de Alcalá la define como una adicción a los
juegos de azar que no tiene cura. Nosotros
recibimos anualmente entre a 40 ó 50
personas que vienen aquí para que se
levante un acta de autoprohibición de
entrada a lugares a los juegos de azar.
Luego, estos datos se remiten a todos los
locales para que no le permitan la
entrada.
—¿Puede alguien prohibir a un
familiar a que vaya a un casino?
—Hasta
el año 2003, había posibilidad de que la
esposa prohibiera. Ahora hay jurisprudencia
que lo impide. Se trata de algo personal y
sólo lo puede hacer el titular.
—¿Cuántos
casinos y bingos hay en Baleares?
—Hay
tres casinos en Baleares. También hay 10
bingos en Mallorca, dos en Eivissa y uno en
Menorca.
—Si un local permite entrar a
una persona que se autoprohibe ¿qué es lo
que le ocurre?
—Se trata de una
infracción muy grave. No meter un DNI en un
servicio de admisión en un bingo o en un
casino es motivo de esta sanción.
—¿Qué
ocurre cuándo se les presenta una persona
con este problema?
—Aquí nos llega gente
que nos dice que se sienten defraudadas de
la vida. Que han arruinado su vida y la de
su familia. También nos dicen que se
quieren quitar la vida. Nosotros tenemos
que hacer de psicólogos. Les decimos que el
paso más importante ya lo han tomado:
solicitar la autoprohibición. Un acta de
declaración son cinco minutos. Los tenemos
media hora.
—¿Se pueden dar de
baja?
—Sí. Sólo lo pueden hacer en la
Conselleria de Interior. Darse de baja les
cuesta dinero para que no estén
continuamente dándose de alta y de baja. La
gente, en general, tiene mucho estrés y no
se da cuenta de que puede llegar a arruinar
su vida.
—¿Quiénes son más propensos a
pedir la autoprohibición?
—Las mujeres
vienen aquí con mucha más frecuencia Tienen
más claro que se han de
autoprohibir.
—¿Cuál es el juego más
peligroso de adicción?
—La ruleta en
internet. Es un juego muy difícil de
controlar. Una persona puede jugar a
cualquier hora. La autoprohibición aquí
carece de efecto y, en muchos casos, están
en un paraíso fiscal. Es muy difícil de
combatir el fraude en este ámbito.