E. U. / E. C. L.
PALMA.- Es una
conocida empresa promotora con numerosos
proyectos en la costa de Andratx. Se llama
Voramar SA. Pero hasta la fecha ni está
involucrada en la operación bautizada con
su mismo nombre ni ha recibido una sola
llamada por parte de los representantes de
la Fiscalía Anticorrupción.
Horas
después de que medio centenar de agentes de
la Policía Judicial desmantelaran el
Ayuntamiento de Andratx y detuvieran a su
alcalde, Eugenio Hidalgo, las principales
cadenas nacionales de radio y televisión ya
difundían el nombre del dispositivo. Si
Marbella tuvo su Operación Malaya, Andratx
estaba inmersa en la llamada Operación
Voramar.
Fuentes de la dirección de
esta prestigiosa empresa radicada en Palma
aseguran que no han sido llamados a
declarar y que no tienen absolutamente nada
que ver con el caso. Consideran que su
nombre se ha visto dañado por la
designación de la Operación, aunque
sostienen que esta circunstancia no ha
afectado a su cartera de clientes «porque
la gente ya conoce nuestro
trabajo».
Biniorella
Vor
amar -traducido literalmente junto al
mar- no es un nombre infrecuente en el
panorama societario balear. Una rápida
búsqueda en el registro mercantil arroja
una treintena de resultados, buena parte de
ellos bares, restaurantes y hoteles.
Incluso figura una asociación cultural en
el propio término municipal de Andratx. Sin
embargo, sólo la Promotora Voramar se
dedica a la edificación de solares y a la
reforma de edificios. Y sólo ella tiene
proyectos urbanísticos en Andratx,
concretamente en Biniorella y en las
inmediaciones de Cala Blanca.
Cabe
recordar, en cualquier caso, que el proceso
judicial todavía continúa en marcha y que
buena parte del sumario que obra en poder
del juez instructor Álvaro Latorre sigue
sometido a un estricto secreto que
previsiblemente será levantado
mañana.
Cabe recordar que la
denomiada Operación Voramar estalló el
pasado lunes 27 de noviembre con la
detención del alcalde del PP, del inspector
municipal de obras del Ayuntamiento, Jaume
Gibert, y del director de Ordenación de
Territorio del Govern, Jaume
Massot.
La Fiscalía Anticorrupción
les acusa de urdir una trama de corrupción
urbanística mediante la que habrían cobrado
cuantiosos sobornos a cambio de
recalificaciones. También les acusa de
falsificar licencias para construir en
suelo rústico protegido. Para ello, siempre
según el fiscal, habrían tendido una red de
sociedades, algunas de las cuales han
trascendido sin que de momento haya ninguna
con la denominación de Voramar.
Pese
a las acusaciones del fiscal, que les
imptuta seis delitos y pide 18 años de
cárcel, Massot quedó después de su primera
declaración judicial, prestada tras pasar
72 horas en los calabozos de la Comandancia
de la Guardia Civil. Hidalgo y Gibert
fueron enviados a la prisión sin fianza por
el juez de Instrucción Álvaro Latorre y
puestos en libertad el pasado miércoles
tras pagar una fianza de 100.000 y 60.000
euros respectivamente.