«Presidir el Govern es un reto increíble
para cualquier político, pero mantengo mi
compromiso con Menorca», declaraba hace
ahora un año Joana Barceló en una amplia
entrevista a EL MUNDO/El Día de
Baleares.Y lo cierto es que
el nombre de Barceló llegó a sonar en
insistencia en el último congreso del
PSIB-PSOE, en el que Antich logró revalidar
su liderazgo en medio de una fuerte
división interna y con un elevado voto de
castigo.
La compararación
entre Barceló y Antich resulta inevitable,
porque la menorquina representa la otra
cara del socialismo balear. Antich logró
presidir el Govern en 1999 pese a perder
las elecciones frente a Matas, mientras que
Joana Barceló camina hacia su tercera
legislatura al frente del Consell de
Menorca.
¿Se convertiría
Barceló en el recambio de Antich si éste
naufraga, una vez más, en las elecciones
del próximo mes de mayo?
Joana Barceló cree que no hay
ningún inconveniente para que un menorquín
o un ibicenco opte a la presidencia del
Govern, pero de momento, prefiere no hablar
de esa posibilidad: «Antich es el referente
mayoritario de los socialistas de Baleares
y yo tengo el respeto más absoluto a ese
liderazgo», afirmaba en la misma
entrevista.