M. A. RUIZ
PALMA.- El caso
Andratx, en el que están imputados el
ex alcalde Eugenio Hidalgo y dos directores
generales del Govern (uno de ellos, Jaume
Massot, ya destituido del cargo) por
presuntos delitos de corrupción
urbanística, ya ha comenzado a pasar
factura al PP de Jaume Matas. Si hoy se
celebraran las Elecciones Autonómicas, el
PP podría perder hasta dos escaños en el
Parlamento balear y por tanto Matas no
renovaría su actual mayoría absoluta, según
un sondeo elaborado por Sigma Dos para EL
MUNDO/El Día de Baleares.
Es la mejor
demostración de cómo el caso Andratx
ha sacudido la política balear. El pasado
27 de noviembre, el mismo día que la
Guardia Civil asaltaba el
Ayuntamiento de Andratx y detenía a su
alcalde, EL MUNDO publicaba un anterior
sondeo de Sigma Dos en el que Matas no sólo
mantenía su mayoría absoluta, sino que la
podía ampliar hasta en dos escaños, además
de obtener la mayoría suficiente para
gobernar en solitario los consells insulars
de Mallorca y Eivissa. En buena medida,
gracias al descalabro de Unió Mallorquina,
que podía quedar reducida a un solo
escaño.
Ahora, después de tres
semanas de bombardeo informativo sobre el
escándalo urbanístico, las tornas han
cambiado y Munar puede convertirse una vez
más en árbitro de la política balear para
entregar el Govern a los populares o
a los socialists.
El Parlament cuenta
con 59 escaños y, por tanto, la mayoría
absoluta está fijada en 30 diputados
autonómicos, los mismos que tiene
actualmente el PP de Matas. Según la nueva
encuesta de Sigma Dos, aunque los
populares mantienen e incluso
refuerzan ligeramente su intención de voto
(el 45,5% del total), en las Elecciones del
próximo mes de mayo obtendrían un resultado
de entre 28 y 30 escaños.
Es decir,
en el escenario más favorable, Matas
conservaría una mayoría absoluta idéntica a
la actual y revalidaría su mandato por
otros cuatro años. Pero el peor supuesto
para los populares les haría
retroceder a tan sólo 28 escaños (pueden
perder uno en Menorca y otro en Eivissa),
lo que obligaría a Matas, para seguir
gobernando, a reeditar su pacto con la Unió
Mallorquina de Maria Antònia Munar, que hoy
parece mucho más propensa a pactar con el
PSOE.
Pero no es tan importante el
retroceso del PP como el avance del PSOE,
que según la encuesta podría pasar de los
19 escaños actuales hasta los 24 en el
escenario más favorable, lo que le ofrece
un amplio margen para negociar un pacto de
gobierno con el resto de fuerzas política
de la Cámara Autonómica.
Es el sueño
del secretario general del PSIB, Francesc
Antich, que aspira a reeditar el Pacte de
Progrés. Aunque igual que en 1999 (cuando
Matas perdió el Govern al quedar a un solo
escaño de la mayoría absoluta), Antich
necesitaría a todos los demás partidos del
Parlament, incluyendo por supuesto a Unió
Mallorquina, para presidir el Ejecutivo
autonómico.
Los socios de
Antich
El crecimiento electoral
del PSOE se produce, en buena medida, a
costa del resto partidos de izquierdas que
fueron sus aliados en el Pacte de Progrés.
El PSM y Esquerra Unida-Els Verds (EU/EV),
que se presentarán a las próximas
elecciones bajo la coalición Bloc
Progresista, podrían perder hasta dos
escaños, pasando de los siete actuales a
sólo cinco.
Crear el Bloc no parece
haber sido una gran idea. Si los tres
partidos (PSM, EU y EV) sumaron en las
anteriores Elecciones Autonómicas casi el
16% de los votos, la plataforma progresista
apenas supera ahora el 8%, una cifra muy
similar a la que obtuvo el PSM en 2003 en
solitario.
En buena medida, porque la
constitución del Bloc ha hecho que se
escinda el sector crítico del PSM, que se
presentará en solitario a través de la
Entesa de Mallorca.
(Pasa a la
pág. siguiente)
(Viene de la
pág. anterior)
Además, los
independentistas de ERC, que han rechazado
incorporarse al Bloc, intentarán abrirse
hueco en el mismo espacio nacionalista,
aunque la encuesta de Sigma Dos no les
augura ni un solo escaño.
Todo ha
cambiado en tres semanas, tras estallar el
caso Andratx. Ahora, el resultado
más incierto está en Mallorca, cuyo Consell
Insular preside actualmente Munar con los
tres únicos diputados de Unió Mallorquina,
gracias al apoyo de los 16 del PP.
En
el sondeo de Sigma Dos del mes de
noviembre, el PP tenía en su mano, por
primera vez los 17 diputados necesarios
para gobernar con mayoría absoluta el
Consell de Mallorca y destronar a Munar.
Ahora los populares podría crecer
hasta los 17 diputados (lo que les
permitiría gobernar el Consell sin UM),
pero también podrían perder un escaño y
quedarse con tan sólo 15: Munar tendría
nuevamente la llave y podría exigir una vez
más la presidencia de la institución en
cualquier pacto postelectoral.
Porque
Unió Mallorquina conservaría sus tres
escaños actuales (que hoy ocupan Munar,
Miquel Nadal y Dolça Mulet) pese a que su
intención de voto cae ligeramente, hasta
una horquilla de entre el 8 y el 9%. En
cualquier caso, la mejor marca obtenida por
Munar durante toda la legislatura: desde
julio de 2004, UM no superaba el 4,6% de
intención de voto en las encuestas de Sigma
Dos.
En Mallorca, el PSOE encabezado
por Francina Armengol podría pasar del
26,4% de los votos obtenido en 2003 hasta
el 31%. Como consecuencia de ello, sus
nueve escaños actuales en el Consell se
convertirían en diez u once. Y en cuanto al
Bloc, los cinco escaños que PSM y EU/EV
suman hoy en Mallorca podrían quedar
reducidos a sólo tres o cuatro.
MAÑANA: ¿Dónde hay más
corrupción, en Marbella o en Baleares?