ISRAEL
RODRÍGUEZ
EIVISSA.- Su máxima
es responder con hechos a los que le
critican. Y es que Pere Palau (Sant Miquel,
1946) es un político de realidades más que
de palabras. A ellos se remite cuando se le
pregunta por la crispación que ha reinado
en la política pitiusa este año. Con la
seguridad del buen gestor, el presidente de
la máxima institución pitiusa analiza la
actualidad de las islas en todas sus
vertientes, sin perder de vista en ningún
momento lo que asegura es el objetivo de la
política, el bienestar de los ciudadanos.
PREGUNTA.- 2006 comenzó con
la crispación por la cuestión de las
carreteras y concluye con el urbanismo como
eje de la precampaña electoral. ¿Esperaba
usted un año tan
agitado?
RESPUESTA.- Bueno,
sí. La verdad es que yo sabía que algo
tenía que ocurrir. La legislatura, en
cuanto a trabajo y en cuanto a mejoras, ha
sido muy positiva. Creo que hemos hecho una
gran labor en la oferta de infraestructuras
sociales, así como en otros terrenos. Todo
esto a la oposición se le venía encima. Y
tenían que hacer algo para atacarnos. La
verdad es que ni en imaginación ni en
trabajo son buenos. Ya lo demostraron
cuando estuvieron gobernando. Y tuvieron
que empezar a sacar lo que realmente saben:
crear crispación, insultar, acusar a
personas, a institución, a cargos del PP…
Todo esto derivó en una directiva muy clara
desde Madrid, que es que hay que conquistar
Baleares sea como sea. Y para hacerlo hay
que atacar en Eivissa. Se empezó con lo de
las carreteras, que se construyen porque
son una necesidad imperiosa, además de una
demanda social desde hace muchos años.
Incluso de la propia oposición. Pero cuando
vieron que las hacíamos, cambiaron el
discurso.
P.- El Plan
Territorial vuelve a ser motivo de crítica
por parte de la Izquierda y ahora dicen,
incluso, que se ha beneficiado a ciudadanos
como Abel Matutes.
R.- Primero
de todo, es significativo que precisamente
ahora, a finales de año, es cuando sale la
denuncia, que fue presentada en el mes de
mayo. O sea, han sabido guardar el silencio
durante varios meses. Y yo supongo que lo
han hecho para sacar un rédito político en
las próximas elecciones autonómicas. Cuando
más se acerquen las elecciones, harán todas
las denuncias que puedan y crisparán todo
lo que puedan. Además, hay que decirlo
también, sacan esta denuncia un año y medio
después de que se haya aprobado el Plan
Territorial. Lo he dicho en numerosas
ocasiones, pero lo vuelvo a repetir: este
Plan Territorial se hizo dentro de la más
estricta legalidad; se hizo cumpliendo
todos los requisitos; cuenta con los
informes de todas las administraciones, del
Govern y del propio Gobierno central. El
Ministerio de Medio Ambiente, aparte de
darnos el informe favorable, nos felicitaba
en el mismo por la protección que hacíamos
de la zona costera de las Pitiüses. Es un
Plan Territorial que fue votado por todos
los consellers de esta institución. Y ahora
nos dicen que determinada consellera no
debía votarlo porque se beneficiaba. Yo
tengo que decir que el Plan Territorial es
una norma de interés general. Por lo tanto,
no afecta a nadie en particular y, por lo
tanto, todos los consellers de la
institución teníamos el derecho a ejercer
el voto. Si hubiera habido alguna
incompatibilidad, todos hubiéramos sido
incompatibles porque nos afectaba a todos,
a unos más y a unos menos, pero a todos.
Todos tenemos algo que ver. Unos porque
tienen un terrenito, otros porque tienen
una casa… Pilar Costa porque su familia
tiene terrenos en Ses Feixes. Que a estas
alturas saquen estas excusas para difamar a
una consellera, al Consell, es de una falta
de rigurosidad y de una bajeza política que
no tiene antecedentes.
P.-
Quienes han hecho estas denuncias se han
pasado más de un año diciendo, además, que
usted no es más que un títere del ex
ministro Abel Matutes. ¿Qué les
responde?
R.- Los títeres son
ellos. Lo que están haciendo determinadas
organizaciones es funcionar como les mandan
los partidos del Pacto. Cuando a estos
partidos les interesa que saquen el conejo
de la chistera, estas organizaciones lo
hacen. El Pacto les da la documentación,
les da los nombres, y ellos lo sacan. Vamos
a ser serios. Yo puedo decir una cosa muy
clara: no soy ni títere ni mandado de
nadie. Soy el mandado del pueblo de Eivissa
y Formentera, que es el que me votó. Ni he
tenido presiones ni las aceptaría para
hacer nada. Por lo tanto, que se queden
bien tranquilos. Soy el presidente del
Consell Insular y a los únicos a los que
les tengo que dar cuenta son a los
ciudadanos, que son los que me pusieron
aquí y los que me pueden
quitar.
P.- ¿Cree que la
Izquierda ha conseguido dividir a nuestra
sociedad con el asunto de los
desdoblamientos?
R.- Que lo
intentaron, sí. Y que en un principio lo
consiguieron, también. Engañaron a la
gente, dando imágenes y haciendo
declaraciones sobre unos proyectos que no
eran reales. Hablaban de destrozos, de
autopistas de ocho o diez carriles. Pero la
realidad es tozuda. Ellos querían paralizar
las obras y no les salió bien. Al final,
cuando no les queda nada por hacer, dicen
que somos nosotros los que defendemos el
derecho a la propiedad, los que hemos
invadido la propiedad privada y que, en
cierto modo, se las hemos robado. Le pongo
un ejemplo: ha sido la primera vez que la
Administración competente, en este caso el
Govern, ha pagado por adelantado un 80% del
valor de la expropiación, cosa que antes,
cuando gobernaban ellos, no sucedía. Ellos
pagaban a años, no a meses. Es la primera
vez que también se ha dado un
justiprecio a los terrenos. Saldrán
alrededor de 9 euros por metro cuadrado en
suelo rústico, que no está mal pagado. ¿Y
se escandalizan por este precio los señores
del Pacto? Yo les hago desde aquí una
pregunta: si les parece que a ese precio
está mal pagado, ¿qué opinión les merece
que la ministra de Medio Ambiente quiera
pagar los terrenos de Ses Feixes, que son
urbanos, a 5 euros el metro y, si no,
amenaza con expropiarlos? Que me
contesten…
P.- ¿Cuál ha sido
para usted el momento más difícil de la
legislatura?
R.- Este año.
Nosotros hemos estado haciendo muchas otras
mejoras en carreteras de segundo orden,
grandes inversiones en Asuntos Sociales, en
Educación, grandes inversiones en Deportes,
en Patrimonio… Pero ellos sólo querían
hacer ver a la sociedad que hacíamos
autopistas polémicas, destrucción, abuso de
autoridad, destrucción de casas… Al final,
hasta los afectados se han dado cuenta de
ello. Han negociado con nosotros y han
visto lo que había. Yo entiendo que un
responsable político ha de estar a las
duras y a las maduras. Pero han sido
momentos difíciles. Lo que más me ha
marcado ha sido que determinados elementos,
amparándose en el tema de las carreteras,
han traspasado la línea de la democracia,
llegando a cosas como intimidaciones a mi
propia hija, cuando ella no tenía nada que
ver con esto. No es aceptable, como tampoco
fue aceptable la quema de algunas máquinas,
por ejemplo.
P.- Recuerda
demasiado a lo que se ha visto en otras
partes de España…
R.-
Efectivamente. Esto es propio de otras
regiones de España en las que viven
problemas que, por suerte, nosotros no
tenemos.
P.- En las últimas
semanas, la corrupción urbanística se ha
convertido en tema de debate nacional. En
las Pitiüses tenemos un Plan Territorial
que tiene mecanismos para evitar estas
situaciones.
R.- Aquí cuando
podía haber corrupción, cuando había falta
de respeto a la propiedad era con las
moratorias y con la política urbanística y
de ordenación del territorio que hizo el
Pacto entre 1999 y 2003.
P.-
¿Cree usted que Eivissa Centre es un
ejemplo de corrupción
urbanística?
R.- Imagínese lo
que puede ser cuando una empresa privada
firma un convenio con una administración,
condicionado a que un instrumento
urbanístico que se tiene que desarrollar
contemple unas obras que ya están
construidas. Si resulta que el instrumento
urbanístico tiene que contemplarlas cuando
ya están construidas… Porque lo están, es
algo que se ve desde la calle. Son hechos
consumados y, precisamente, esto roza un
poco lo… Pero bueno, ya lo dirá quien lo
tenga que decir.
P.- ¿Por qué
el Consell se ha negado a aprobar la
modificación del Plan General de Vila, que
daría carta de legalidad a la mole de Juan
XXIII?
R.- Nosotros no nos
hemos negado. En este caso fue el propio
alcalde el que quiso subrogarse unas
competencias que no le tocaban y lo aprobó
mediante un decreto, que nosotros hemos
recurrido porque creemos que es una
invasión de competencias. Y no quisieron
entregar un documento que era, ni más ni
menos, un estudio económico de la operación
que el propio Consell Consultiu exigía y
que nosotros no hicimos más que
transmitírselo a ellos. Al cabo de unos
días ya lo teníamos, pero resulta que ellos
ya lo habían aprobado con anterioridad. Por
lo tanto este tema está cerrado hasta que
la justicia dirima. Y en el caso del Plan
General, ahora está en fase de que los
organismos dependientes de diferentes
administraciones hagan los informes
pertinentes. Lo que no podemos hacer es
aprobar un Plan General que no cumple los
requisitos sólo porque el Ayuntamiento de
Eivissa lo pide. En tal caso les estaría
haciendo un flaco favor, ya que cualquiera
podría tirarlo para abajo con un
recurso.
P.- ¿Le resultan
creíbles las explicaciones que, sobre esta
cuestión, ha dado el alcalde, el socialista
Xico Tarrés?
R.- A mi me
cuesta mucho pensar que una empresa pública
de la cual el alcalde es presidente haya
hecho un edificio de 132 pisos y 8 plantas
y éste no se dé cuenta. Es un poco difícil
de entender y difícil de creer, cuando es
el propio presidente de la empresa el que
tiene que dar el visto
bueno.
P.- Tarrés, por cierto,
será su contrincante en las elecciones de
mayo de 2007. ¿Qué destacaría y qué
criticaría de él?
R.- De
momento todavía no soy candidato, y aunque
lo fuera, mi manera de ser no es criticar a
los contrincantes para obtener réditos
políticos. Lo que sí puedo decir es que el
Partido Popular se presentará a las
elecciones con los deberes hechos. Con el
cumplimiento de un programa electoral, que
no es más que un contrato con los
ciudadanos. Considero que quienes tienen
que valorarlo son los habitantes de las
Pitiüses. La gente lo conoce, sabrá lo que
ha hecho bien, lo que ha hecho mal y lo que
no ha hecho.
P.- ¿Cómo se
siente cuando escucha que la mayor parte de
los argumentos que da Vila para justificar
lo no hecho pasan por culpar al Consell
Insular?
R.- Lo he escuchado
tantas veces... Cuando un responsable
político, sea del partido que sea, tiene
que aludir a los demás para justificar lo
que no ha hecho creo que está justificando
su incapacidad para llevar adelante los
proyectos en los que se había comprometido
con el electorado. Por otro lado, el
Consell Insular no le ha puesto nunca
trabas a ningún ayuntamiento. Y, por
supuesto, jamás hemos marginado al
Ayuntamiento de Eivissa. Hemos invertido en
Vila mucho más que en otro municipio; en
algunos casos hasta cinco veces más. Y lo
que nunca haremos es escudarnos en el
Gobierno de Madrid o en el de Palma para
justificar lo que no se ha
hecho
P.- No se da la misma
situación con el resto de los
municipios.
R.- Naturalmente
que no. Todos me piden más, como es lógico,
y yo, si puedo, lo doy. Pero ninguno se ha
quejado, pues las competencias de cada
institución son las que son, y el Consell
tiene que atender también las
suyas.
P.- Un asunto en
el que ha tenido que mediar usted
directamente ha sido el de la depuradora de
Vila. Ahora que al fin parecía que se había
alcanzado un acuerdo sobre el solar, el
Gobierno de ZP no responde. ¿Qué
repercusiones tendrán estos
retrasos?
R.- Ya tiene una
repercusión muy clara: el problema de
imagen que están creando en toda la isla, y
a los ciudadanos de la avenida Ocho de
Agosto, de Jesús, de Puig den Valls, y a
todos los que de alguna manera pasamos por
ahí de vez en cuando. Creo que está
teniendo una repercusión muy negativa en la
isla, porque llevamos tres años esperando
por la desidia del Ayuntamiento de Eivissa
a la hora de buscar un solar. Al final
hemos tenido que ser nosotros los que lo
hemos buscado. Y parece ser que les ha
gustado. Pero no me enorgullece el haber
tenido que buscarlo, ni siquiera el haber
conseguido que lo pague el Govern balear,
cuando el que tenía que correr con los
gastos es el Gobierno central. Lo que me
entristece es que el alcalde haya
desperdiciado tres preciosos años para
poder solucionar un problema que clama al
cielo. Seguramente, al ritmo que vamos, ya
veremos cuánto tarda en
solucionarse.
P.- Paralizada
está también la reforma del puerto de
Eivissa y, en el extremo contrario, se
encuentra el caso de Sant Antoni, cuya
dársena se está modernizando a marchas
forzadas.
R.- Esto es un claro
ejemplo de la política del no y la política
del sí. El Pacto se distinguió la pasada
legislatura por la política del no, igual
que lo ha hecho también el Ayuntamiento de
Eivissa. Por el contrario, otras
instituciones han intentado mejorar su
oferta. Es el caso de Sant Antoni, que ha
mejorado sus instalaciones, modernizándolas
y haciendo de su puerto un enclave
atractivo para que se instalen líneas
directas, incluso desde Barcelona. Es
lamentable que el puerto de Eivissa,
después de tantos años de estar hablando de
lo mismo siga teniendo unas instalaciones
tercermundistas. Y que a estas alturas
todavía haya instituciones que estén
dudando sobre qué hacer me parece grave.
P.- ¿Qué pasará con los
puertos deportivos?
R.- Espero
que el sentido común impere, y que aquellas
personas que se llenan la boca, que
realizan congresos internacionales de
turismo y que piden informes de un coste
elevado para saber qué hay que hacer para
tener un turismo desestacionalizado y
bueno, se den cuenta de que la temporada se
prolonga y la calidad aumenta cuando a los
turistas se les puede hacer una oferta
complementaria acorde con el turismo que
queremos. Lo que no podemos es pretender
tener un turismo con un cierto nivel y no
poseer infraestructuras adecuadas. Por
poner un ejemplo, cuando se celebró en
septiembre la regata Breitling,
tuvieron que traer unas instalaciones desde
Mallorca para que se pudieran amarrar los
barcos de competición. Luego vienen los de
siempre, haciendo victimismo, para decir
que Mallorca siempre se lo queda todo.
Normal, si aquí no tenemos
instalaciones.
P.- ¿Tendremos
más campos de golf?
R.- Yo
espero que sí. Tampoco tenemos que sembrar
la isla de campos de golf. De todos modos,
la iniciativa privada tampoco está tan loca
como para querer hacer campos de golf en
cada esquina. Pero creo que tres campos de
golf sería lo ideal para ir a las ferias de
turismo y presentar una oferta
competitiva.
P.- ¿En qué han
cambiado las Pitiüses desde 2003 en lo que
a Bienestar Social se
refiere?
R.- Pienso que el
cambio ha sido de la noche al día. Cuando
empezamos la legislatura nos encontramos
que en Bienestar Social la única
infraestructura construida era la
residencia de Cas Serres, que es de cuando
Marí Calbet era presidente. El Pacto
hablaba mucho pero no hacía nada. Por no
hacer no puso ni una primera piedra. Sin
embargo, cuando acabe está legislatura
habrá cuatro residencias. Sé que no son
suficientes, pero por eso seguimos
trabajando.
P.- Ustedes
dijeron que en esta legislatura se
traspasarían a los consells las
competencias en materia de promoción
turística. A pesar de que no se ha podido
hacer, se ha creado una fundación para
gestionar esta materia. ¿Estamos hoy mejor
que en 2003?
R.- Naturalmente.
La promoción turística estaba en
nuestro programa electoral. En aquel
momento gobernaba el Partido Popular en
Madrid, que era quien tenía la competencia
en esta materia, y nos dijeron que
accederían a traspasárnosla. Hubo un cambio
de gobierno y, ya con el PSOE en la
Moncloa, nos dejaron muy claro que no sería
así. No obstante, tenemos la confianza de
que la reforma del Estatuto de Autonomía se
apruebe. Y con ésta, una de las
competencias que vienen como propias del
Consell Insular es la de promoción
turística. En segundo lugar, pensamos que
gracias a la fundación hemos conseguido que
haya una participación importante de los
diferentes estamentos de la sociedad
pitiusa en la toma de decisiones sobre
turismo. Creo que es lo que hay que hacer,
y es lo que ya se está haciendo en otras
Autonomías de España, como Cataluña, en las
que gobiernan partidos de otro color
político.
P.- Si por algo
pasará esta legislatura a la historia será
por la reforma del Estatuto de Autonomía y,
con ello, la constitución del Consell de
Formentera. ¿Qué ganarán los
formenterenses?
R.- Van a
tener su propio organismo, que les
permitirá administrar sus propios recursos,
como hacen las demás islas. Dejará de haber
ciudadanos de distintos niveles en
Baleares. Creemos que es la mejor solución
que se le puede dar a la doble insularidad
que padece Formentera.
P.-
Presidente, le esperan seis meses de
precampaña electoral. Entiendo que usted
repetirá como candidato. ¿Cómo se plantea
este periodo?
R.- Desde
Madrid hay órdenes tajantes de que hay que
ir a por Eivissa para quitar al Partido
Popular del Gobierno de Baleares. La lucha
política me parece bien. Lo que pasa es que
en algunos casos se están rebasando los
límites de lo tolerable. Espero que el
sentido común entre en esta campaña
electoral, que hasta ahora parece que no ha
pintado mucho. Cada formación política
tiene que ofrecer a los ciudadanos lo que
tiene, su proyecto. Y los ciudadanos son
muy libres de elegir al candidato que
prefieran. Porque a la gente no se le
engaña. Espero que el próximo 27 de mayo
gane la sensatez, y los pitiusos acudan a
votar los hechos de unos y otros, y no
valoren únicamente las declaraciones que se
hacen en los medios de comunicación.