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  Domingo, 17 de diciembre de 2006 Actualizado a las 02:01
 

PERE PALAU - Presidente del Consell Insular de Eivissa y Formentera
«Espero que el sentido común entre en la campaña electoral»

«Necesitamos unas infraestructuras adecuadas si queremos tener un turismo de calidad» «Espero que el próximo 27 de mayo gane la sensatez y los pitiusos vayan a votar hechos, no sólo declaraciones» «Lo que más me ha marcado es que algunos elementos, amparándose en las carreteras, intimidaran a mi hija»



ISRAEL RODRÍGUEZ

EIVISSA.- Su máxima es responder con hechos a los que le critican. Y es que Pere Palau (Sant Miquel, 1946) es un político de realidades más que de palabras. A ellos se remite cuando se le pregunta por la crispación que ha reinado en la política pitiusa este año. Con la seguridad del buen gestor, el presidente de la máxima institución pitiusa analiza la actualidad de las islas en todas sus vertientes, sin perder de vista en ningún momento lo que asegura es el objetivo de la política, el bienestar de los ciudadanos.

PREGUNTA.- 2006 comenzó con la crispación por la cuestión de las carreteras y concluye con el urbanismo como eje de la precampaña electoral. ¿Esperaba usted un año tan agitado?

RESPUESTA.- Bueno, sí. La verdad es que yo sabía que algo tenía que ocurrir. La legislatura, en cuanto a trabajo y en cuanto a mejoras, ha sido muy positiva. Creo que hemos hecho una gran labor en la oferta de infraestructuras sociales, así como en otros terrenos. Todo esto a la oposición se le venía encima. Y tenían que hacer algo para atacarnos. La verdad es que ni en imaginación ni en trabajo son buenos. Ya lo demostraron cuando estuvieron gobernando. Y tuvieron que empezar a sacar lo que realmente saben: crear crispación, insultar, acusar a personas, a institución, a cargos del PP… Todo esto derivó en una directiva muy clara desde Madrid, que es que hay que conquistar Baleares sea como sea. Y para hacerlo hay que atacar en Eivissa. Se empezó con lo de las carreteras, que se construyen porque son una necesidad imperiosa, además de una demanda social desde hace muchos años. Incluso de la propia oposición. Pero cuando vieron que las hacíamos, cambiaron el discurso.

P.- El Plan Territorial vuelve a ser motivo de crítica por parte de la Izquierda y ahora dicen, incluso, que se ha beneficiado a ciudadanos como Abel Matutes.

R.- Primero de todo, es significativo que precisamente ahora, a finales de año, es cuando sale la denuncia, que fue presentada en el mes de mayo. O sea, han sabido guardar el silencio durante varios meses. Y yo supongo que lo han hecho para sacar un rédito político en las próximas elecciones autonómicas. Cuando más se acerquen las elecciones, harán todas las denuncias que puedan y crisparán todo lo que puedan. Además, hay que decirlo también, sacan esta denuncia un año y medio después de que se haya aprobado el Plan Territorial. Lo he dicho en numerosas ocasiones, pero lo vuelvo a repetir: este Plan Territorial se hizo dentro de la más estricta legalidad; se hizo cumpliendo todos los requisitos; cuenta con los informes de todas las administraciones, del Govern y del propio Gobierno central. El Ministerio de Medio Ambiente, aparte de darnos el informe favorable, nos felicitaba en el mismo por la protección que hacíamos de la zona costera de las Pitiüses. Es un Plan Territorial que fue votado por todos los consellers de esta institución. Y ahora nos dicen que determinada consellera no debía votarlo porque se beneficiaba. Yo tengo que decir que el Plan Territorial es una norma de interés general. Por lo tanto, no afecta a nadie en particular y, por lo tanto, todos los consellers de la institución teníamos el derecho a ejercer el voto. Si hubiera habido alguna incompatibilidad, todos hubiéramos sido incompatibles porque nos afectaba a todos, a unos más y a unos menos, pero a todos. Todos tenemos algo que ver. Unos porque tienen un terrenito, otros porque tienen una casa… Pilar Costa porque su familia tiene terrenos en Ses Feixes. Que a estas alturas saquen estas excusas para difamar a una consellera, al Consell, es de una falta de rigurosidad y de una bajeza política que no tiene antecedentes.

P.- Quienes han hecho estas denuncias se han pasado más de un año diciendo, además, que usted no es más que un títere del ex ministro Abel Matutes. ¿Qué les responde?

R.- Los títeres son ellos. Lo que están haciendo determinadas organizaciones es funcionar como les mandan los partidos del Pacto. Cuando a estos partidos les interesa que saquen el conejo de la chistera, estas organizaciones lo hacen. El Pacto les da la documentación, les da los nombres, y ellos lo sacan. Vamos a ser serios. Yo puedo decir una cosa muy clara: no soy ni títere ni mandado de nadie. Soy el mandado del pueblo de Eivissa y Formentera, que es el que me votó. Ni he tenido presiones ni las aceptaría para hacer nada. Por lo tanto, que se queden bien tranquilos. Soy el presidente del Consell Insular y a los únicos a los que les tengo que dar cuenta son a los ciudadanos, que son los que me pusieron aquí y los que me pueden quitar.

P.- ¿Cree que la Izquierda ha conseguido dividir a nuestra sociedad con el asunto de los desdoblamientos?

R.- Que lo intentaron, sí. Y que en un principio lo consiguieron, también. Engañaron a la gente, dando imágenes y haciendo declaraciones sobre unos proyectos que no eran reales. Hablaban de destrozos, de autopistas de ocho o diez carriles. Pero la realidad es tozuda. Ellos querían paralizar las obras y no les salió bien. Al final, cuando no les queda nada por hacer, dicen que somos nosotros los que defendemos el derecho a la propiedad, los que hemos invadido la propiedad privada y que, en cierto modo, se las hemos robado. Le pongo un ejemplo: ha sido la primera vez que la Administración competente, en este caso el Govern, ha pagado por adelantado un 80% del valor de la expropiación, cosa que antes, cuando gobernaban ellos, no sucedía. Ellos pagaban a años, no a meses. Es la primera vez que también se ha dado un justiprecio a los terrenos. Saldrán alrededor de 9 euros por metro cuadrado en suelo rústico, que no está mal pagado. ¿Y se escandalizan por este precio los señores del Pacto? Yo les hago desde aquí una pregunta: si les parece que a ese precio está mal pagado, ¿qué opinión les merece que la ministra de Medio Ambiente quiera pagar los terrenos de Ses Feixes, que son urbanos, a 5 euros el metro y, si no, amenaza con expropiarlos? Que me contesten…

P.- ¿Cuál ha sido para usted el momento más difícil de la legislatura?

R.- Este año. Nosotros hemos estado haciendo muchas otras mejoras en carreteras de segundo orden, grandes inversiones en Asuntos Sociales, en Educación, grandes inversiones en Deportes, en Patrimonio… Pero ellos sólo querían hacer ver a la sociedad que hacíamos autopistas polémicas, destrucción, abuso de autoridad, destrucción de casas… Al final, hasta los afectados se han dado cuenta de ello. Han negociado con nosotros y han visto lo que había. Yo entiendo que un responsable político ha de estar a las duras y a las maduras. Pero han sido momentos difíciles. Lo que más me ha marcado ha sido que determinados elementos, amparándose en el tema de las carreteras, han traspasado la línea de la democracia, llegando a cosas como intimidaciones a mi propia hija, cuando ella no tenía nada que ver con esto. No es aceptable, como tampoco fue aceptable la quema de algunas máquinas, por ejemplo.

P.- Recuerda demasiado a lo que se ha visto en otras partes de España…

R.- Efectivamente. Esto es propio de otras regiones de España en las que viven problemas que, por suerte, nosotros no tenemos.

P.- En las últimas semanas, la corrupción urbanística se ha convertido en tema de debate nacional. En las Pitiüses tenemos un Plan Territorial que tiene mecanismos para evitar estas situaciones.

R.- Aquí cuando podía haber corrupción, cuando había falta de respeto a la propiedad era con las moratorias y con la política urbanística y de ordenación del territorio que hizo el Pacto entre 1999 y 2003.

P.- ¿Cree usted que Eivissa Centre es un ejemplo de corrupción urbanística?

R.- Imagínese lo que puede ser cuando una empresa privada firma un convenio con una administración, condicionado a que un instrumento urbanístico que se tiene que desarrollar contemple unas obras que ya están construidas. Si resulta que el instrumento urbanístico tiene que contemplarlas cuando ya están construidas… Porque lo están, es algo que se ve desde la calle. Son hechos consumados y, precisamente, esto roza un poco lo… Pero bueno, ya lo dirá quien lo tenga que decir.

P.- ¿Por qué el Consell se ha negado a aprobar la modificación del Plan General de Vila, que daría carta de legalidad a la mole de Juan XXIII?

R.- Nosotros no nos hemos negado. En este caso fue el propio alcalde el que quiso subrogarse unas competencias que no le tocaban y lo aprobó mediante un decreto, que nosotros hemos recurrido porque creemos que es una invasión de competencias. Y no quisieron entregar un documento que era, ni más ni menos, un estudio económico de la operación que el propio Consell Consultiu exigía y que nosotros no hicimos más que transmitírselo a ellos. Al cabo de unos días ya lo teníamos, pero resulta que ellos ya lo habían aprobado con anterioridad. Por lo tanto este tema está cerrado hasta que la justicia dirima. Y en el caso del Plan General, ahora está en fase de que los organismos dependientes de diferentes administraciones hagan los informes pertinentes. Lo que no podemos hacer es aprobar un Plan General que no cumple los requisitos sólo porque el Ayuntamiento de Eivissa lo pide. En tal caso les estaría haciendo un flaco favor, ya que cualquiera podría tirarlo para abajo con un recurso.

P.- ¿Le resultan creíbles las explicaciones que, sobre esta cuestión, ha dado el alcalde, el socialista Xico Tarrés?

R.- A mi me cuesta mucho pensar que una empresa pública de la cual el alcalde es presidente haya hecho un edificio de 132 pisos y 8 plantas y éste no se dé cuenta. Es un poco difícil de entender y difícil de creer, cuando es el propio presidente de la empresa el que tiene que dar el visto bueno.

P.- Tarrés, por cierto, será su contrincante en las elecciones de mayo de 2007. ¿Qué destacaría y qué criticaría de él?

R.- De momento todavía no soy candidato, y aunque lo fuera, mi manera de ser no es criticar a los contrincantes para obtener réditos políticos. Lo que sí puedo decir es que el Partido Popular se presentará a las elecciones con los deberes hechos. Con el cumplimiento de un programa electoral, que no es más que un contrato con los ciudadanos. Considero que quienes tienen que valorarlo son los habitantes de las Pitiüses. La gente lo conoce, sabrá lo que ha hecho bien, lo que ha hecho mal y lo que no ha hecho.

P.- ¿Cómo se siente cuando escucha que la mayor parte de los argumentos que da Vila para justificar lo no hecho pasan por culpar al Consell Insular?

R.- Lo he escuchado tantas veces... Cuando un responsable político, sea del partido que sea, tiene que aludir a los demás para justificar lo que no ha hecho creo que está justificando su incapacidad para llevar adelante los proyectos en los que se había comprometido con el electorado. Por otro lado, el Consell Insular no le ha puesto nunca trabas a ningún ayuntamiento. Y, por supuesto, jamás hemos marginado al Ayuntamiento de Eivissa. Hemos invertido en Vila mucho más que en otro municipio; en algunos casos hasta cinco veces más. Y lo que nunca haremos es escudarnos en el Gobierno de Madrid o en el de Palma para justificar lo que no se ha hecho

P.- No se da la misma situación con el resto de los municipios.

R.- Naturalmente que no. Todos me piden más, como es lógico, y yo, si puedo, lo doy. Pero ninguno se ha quejado, pues las competencias de cada institución son las que son, y el Consell tiene que atender también las suyas.

P.- Un asunto en el que ha tenido que mediar usted directamente ha sido el de la depuradora de Vila. Ahora que al fin parecía que se había alcanzado un acuerdo sobre el solar, el Gobierno de ZP no responde. ¿Qué repercusiones tendrán estos retrasos?

R.- Ya tiene una repercusión muy clara: el problema de imagen que están creando en toda la isla, y a los ciudadanos de la avenida Ocho de Agosto, de Jesús, de Puig den Valls, y a todos los que de alguna manera pasamos por ahí de vez en cuando. Creo que está teniendo una repercusión muy negativa en la isla, porque llevamos tres años esperando por la desidia del Ayuntamiento de Eivissa a la hora de buscar un solar. Al final hemos tenido que ser nosotros los que lo hemos buscado. Y parece ser que les ha gustado. Pero no me enorgullece el haber tenido que buscarlo, ni siquiera el haber conseguido que lo pague el Govern balear, cuando el que tenía que correr con los gastos es el Gobierno central. Lo que me entristece es que el alcalde haya desperdiciado tres preciosos años para poder solucionar un problema que clama al cielo. Seguramente, al ritmo que vamos, ya veremos cuánto tarda en solucionarse.

P.- Paralizada está también la reforma del puerto de Eivissa y, en el extremo contrario, se encuentra el caso de Sant Antoni, cuya dársena se está modernizando a marchas forzadas.

R.- Esto es un claro ejemplo de la política del no y la política del sí. El Pacto se distinguió la pasada legislatura por la política del no, igual que lo ha hecho también el Ayuntamiento de Eivissa. Por el contrario, otras instituciones han intentado mejorar su oferta. Es el caso de Sant Antoni, que ha mejorado sus instalaciones, modernizándolas y haciendo de su puerto un enclave atractivo para que se instalen líneas directas, incluso desde Barcelona. Es lamentable que el puerto de Eivissa, después de tantos años de estar hablando de lo mismo siga teniendo unas instalaciones tercermundistas. Y que a estas alturas todavía haya instituciones que estén dudando sobre qué hacer me parece grave.

P.- ¿Qué pasará con los puertos deportivos?

R.- Espero que el sentido común impere, y que aquellas personas que se llenan la boca, que realizan congresos internacionales de turismo y que piden informes de un coste elevado para saber qué hay que hacer para tener un turismo desestacionalizado y bueno, se den cuenta de que la temporada se prolonga y la calidad aumenta cuando a los turistas se les puede hacer una oferta complementaria acorde con el turismo que queremos. Lo que no podemos es pretender tener un turismo con un cierto nivel y no poseer infraestructuras adecuadas. Por poner un ejemplo, cuando se celebró en septiembre la regata Breitling, tuvieron que traer unas instalaciones desde Mallorca para que se pudieran amarrar los barcos de competición. Luego vienen los de siempre, haciendo victimismo, para decir que Mallorca siempre se lo queda todo. Normal, si aquí no tenemos instalaciones.

P.- ¿Tendremos más campos de golf?

R.- Yo espero que sí. Tampoco tenemos que sembrar la isla de campos de golf. De todos modos, la iniciativa privada tampoco está tan loca como para querer hacer campos de golf en cada esquina. Pero creo que tres campos de golf sería lo ideal para ir a las ferias de turismo y presentar una oferta competitiva.

P.- ¿En qué han cambiado las Pitiüses desde 2003 en lo que a Bienestar Social se refiere?

R.- Pienso que el cambio ha sido de la noche al día. Cuando empezamos la legislatura nos encontramos que en Bienestar Social la única infraestructura construida era la residencia de Cas Serres, que es de cuando Marí Calbet era presidente. El Pacto hablaba mucho pero no hacía nada. Por no hacer no puso ni una primera piedra. Sin embargo, cuando acabe está legislatura habrá cuatro residencias. Sé que no son suficientes, pero por eso seguimos trabajando.

P.- Ustedes dijeron que en esta legislatura se traspasarían a los consells las competencias en materia de promoción turística. A pesar de que no se ha podido hacer, se ha creado una fundación para gestionar esta materia. ¿Estamos hoy mejor que en 2003?

R.- Naturalmente. La promoción turística estaba en nuestro programa electoral. En aquel momento gobernaba el Partido Popular en Madrid, que era quien tenía la competencia en esta materia, y nos dijeron que accederían a traspasárnosla. Hubo un cambio de gobierno y, ya con el PSOE en la Moncloa, nos dejaron muy claro que no sería así. No obstante, tenemos la confianza de que la reforma del Estatuto de Autonomía se apruebe. Y con ésta, una de las competencias que vienen como propias del Consell Insular es la de promoción turística. En segundo lugar, pensamos que gracias a la fundación hemos conseguido que haya una participación importante de los diferentes estamentos de la sociedad pitiusa en la toma de decisiones sobre turismo. Creo que es lo que hay que hacer, y es lo que ya se está haciendo en otras Autonomías de España, como Cataluña, en las que gobiernan partidos de otro color político.

P.- Si por algo pasará esta legislatura a la historia será por la reforma del Estatuto de Autonomía y, con ello, la constitución del Consell de Formentera. ¿Qué ganarán los formenterenses?

R.- Van a tener su propio organismo, que les permitirá administrar sus propios recursos, como hacen las demás islas. Dejará de haber ciudadanos de distintos niveles en Baleares. Creemos que es la mejor solución que se le puede dar a la doble insularidad que padece Formentera.

P.- Presidente, le esperan seis meses de precampaña electoral. Entiendo que usted repetirá como candidato. ¿Cómo se plantea este periodo?

R.- Desde Madrid hay órdenes tajantes de que hay que ir a por Eivissa para quitar al Partido Popular del Gobierno de Baleares. La lucha política me parece bien. Lo que pasa es que en algunos casos se están rebasando los límites de lo tolerable. Espero que el sentido común entre en esta campaña electoral, que hasta ahora parece que no ha pintado mucho. Cada formación política tiene que ofrecer a los ciudadanos lo que tiene, su proyecto. Y los ciudadanos son muy libres de elegir al candidato que prefieran. Porque a la gente no se le engaña. Espero que el próximo 27 de mayo gane la sensatez, y los pitiusos acudan a votar los hechos de unos y otros, y no valoren únicamente las declaraciones que se hacen en los medios de comunicación.

 
   
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