ViveMenorca: Yáñez (5), Chris
Moss (17), Sam Clancy (12), Rodríguez (5),
Stojic (13) -cinco inicial-. También
jugaron Brown (6), Ivanov (8), Alberto Ruiz
(-), Maravic (-) y Bazdaric
(10).
Bruesa: Kammeric (8),
Uriz (2), Smith (12), Diego Fajardo (8),
Ordín (4) -cinco inicial-. También jugaron
Urtasún (7), Martínez (-), David Doblas (2)
y Bradley (12).
Parciales:
17-9; 12-14, 20-19 y
27-13.
Árbitros: García Ortíz,
Llamazares y García Leal. Sin
eliminados.
Incidencias: 5.200
espectadores llenaron el Pavelló
Menorca.
LLORENÇ
FÀBREGAS
MAÓ/MAHÓN.- El Vive Menorca
dejó el último puesto de la Liga ACB tras
obtener ante el Bruesa GBC su tercera
victoria de la temporada que terminó, de
paso, con una sequía de triunfos que se
prolongaba desde el pasado 29 de octubre,
cuando se impusieron en su cancha al Etosa
Alicante.
Tras seis derrotas
consecutivas, el inicio del duelo estuvo
invadido por la tensión y la presión de los
protagonistas dada su situación en la
tabla. La igualdad se apoderó del partido
en los primeros minutos.
De salida,
el Bruesa amenazó con un parcial de 0-4,
devuelto con creces por los locales (7-4).
Tomó la iniciativa en ese momento y ya no
abandonó el mando del choque.
El
entrenador visitante Porfirio Fisac pidió
tiempo muerto cuando la renta local llegó a
los ocho puntos (17-9). No era el marcador
lo peor de la situación. Sino la dinámica
que obtuvo el conjunto de Ricard Casas, que
hasta este duelo no conocía la victoria
desde que llegó al banquillo isleño.
El segundo cuarto transcurrió por
parámetros similares. El Vive Menorca
controló el marcador sostenido por rentas
que oscilaron siempre entre los ocho y once
puntos. Y sin la amenaza visitante. El
Bruesa parecía incapaz de dar la vuelta al
choque (29-23, min. 20).
Tras el
intermedio, el partido volvió con un triple
del croata Mario Stojic. El conjunto de
Casas recuperó la fluidez en ataque. Sin
embargo, a falta de seis minutos para el
final del tercer cuarto, un triple de
Kameric devolvió opciones al equipo norteño
(36-34).
Sin embargo, el Vive
Menorca respondió a la amenaza con
contundencia y recuperó la renta después de
varias pérdidas de balón de su rival,
incapaz de mantenerse en el partido (47-37,
min. 29). Además, las cuatro personales que
se encontraron Kameric y David Doblas
mermaron definitivamente el margen de
maniobra del equipo guipuzcoano.
El
tramo final resultó espectacular para los
locales que firmaron un parcial de 27-13.
El Bruesa había bajado definitivamente los
brazos, víctima de sus limitaciones y del
entusiasmo y buen juego de los isleños,
extramotivado por el reencuentro con el
triunfo.
El pívot estadounidense
Chris Moss resultó determinante. Lideró el
triunfo tanto en la faceta anotadora como
en cuestión de rechaces. Se multiplicó en
sus acciones y su rendimiento lo agradeció
el Vive Menorca.
El técnico local,
Ricard Casas, destacó como claves del
triunfo «la regularidad y la intensidad en
el juego» en el calificó de «partido de
dificultad máxima». «Estábamos
concienciados de que debíamos ser muy
regulares durante los 40 minutos y lo
conseguimos», señaló Casas, que destacó que
esta victoria «vendrá bien para tener
diferentes sensaciones en la semana» y
refrendar el trabajo anterior.