La de ayer no fue, para el Real
Mallorca, una derrota cualquiera. Con su
revés ante el Rácing de Santander, los
bermelones no solo se ven superados por un
rival directo en la lucha por la
permanencia en Primera División, sino que
además encajaron su derrota número 300
desde que militan en la máxima categoría
del fútbol español.
En
cualquier caso, gracias a los caprichos del
calendario, que por ejemplo marca para hoy
un enfrentamiento suicida entre los dos
últimos clasificados, Real Sociedad y
Nàstic, el Mallorca continúa en una
posición relativamente cómoda en la
clasificación.
Eso sí, la
tranquilidad se acabará de raíz en el seno
de la plantilla bermellona si la última
jornada antes del paréntesis navideño, que
tendrá lugar a mediados de esta próxima
semana, depara nuevos marcadores negativos.
Y, en principio, las
expectativas no son excesivamente
halagüeñas. El Mallorca ha de rendir visita
nada menos que al Valencia, un rival al que
nunca ha logrado vencer a domicilio a lo
largo de sus enfrentamientos en Primera
División. Además, el conjunto de Quique
Sánchez Flores parece haberse recuperado de
sopetón de la 'pájara' que parecía
afectarle hace algunas semanas y ayer
obtuvo el triunfo en su visita al pujante
Zaragoza de Víctor
Fernández.
El choque entre
valencianos y mallorquines se disputará con
un día de antelación al resto de la
jornada, concretamente el martes, a partir
de las 21 horas. Hoy, la plantilla
entrenará en la Ciudad Deportiva.