ESTHER BALLESTEROS
PALMA.-
Abandonar el vestuario del ONO Estadi con
el rostro serio y ceñudo se ha convertido
en la tónica habitual entre los jugadores
del Mallorca, esta temporada. Los
bermellones no ganan ante su afición, en el
campeonato de Liga, desde el pasado 24 de
septiembre. Ya ha llovido desde entonces,
pero da la impresión de que la mala suerte
se ha instalado en el feudo bermellón,
impidiendo a los hombres de Gregorio
Manzano celebrar un triunfo que empieza a
ser necesario en casa. Si no cambian las
cosas, los seguidores pueden acabar por
perder la paciencia. Ayer, después de que
el Rácing remontara el marcador, la 'música
de viento' se dejó notar en unas gradas
disconformes con el juego de su equipo.
Tristán. Uno de los pocos jugadores
del Mallorca que a la salida de vestuarios
quiso hacer declaraciones sobre el partido
fue Diego Tristán, que formó parte del once
inicial y acabó siendo sustituido por Kome
en la recta final. Según el sevillano, al
Mallorca «siempre le acompaña en casa la
incertidumbre, y esto provoca que le cueste
sentirse cómodo sobre el terreno de juego».
Por este motivo, Tristán manifestó su
convicción de que «con el apoyo de todo el
mundo, incluido el público, las cosas irían
mejor. Cada uno tiene que poner de su
parte».
El delantero rojillo lamentó
que su equipo dejase escapar ante el Racing
la oportunidad de llevarse los tres puntos:
«Ha sido una pena, porque no esperábamos
que el rival lograra marcar dos goles y
remontara el encuentro». No obstante, el ex
futbolista del Depor admitió que la
plantilla «está mentalizada y con ganas, si
bien insisto en que necesitamos el apoyo de
todos». Tristán apuntó que, incluso cuando
el equipo gana, los aficionados «exigen
demasiado. Hay que tener los pies en el
suelo y recordar que en los últimos años el
Mallorca ha luchado por evitar el
descenso».
Jordi López. El
centrocampista catalán, que ayer entró en
el once inicial, subrayó que el cuadro
bermellón «tenía el encuentro dominado
hasta el primer gol del Rácing. Luego, un
fallo nuestro ha propiciado el tanto del
empate en una jugada bastante desgraciada».
Sin embargo, aseveró que en la segunda
parte, pese a las dos dianas cántabras, el
Mallorca «no bajó la intensidad sino que
los futbolistas apretamos y dispusimos de
ocasiones. Eso sí, jugamos a lo loco y al
final todo salió mal».
Jordi López
insistió en que la plantilla «está
trabajando duro y lo da todo, tanto a
domicilio como cuando juega ante la
afición, a pesar de que en el ONO Estadi no
nos acompañen los resultados. Ahora es el
momento de apretar los dientes. Si
mejoramos en casa, con algunos puntos que
sumemos fuera tendremos opciones de luchar
para estar arriba».
Arango. El
venezolano Juan Arango volvió a ofrecer una
deplorable actuación, muy lejos de la
calidad que se le supone y que demostró en
sus dos anteriores temporadas en la isla. A
la conclusión del encuentro, el
internacional aseguró que el equipo trabaja
«con la mentalidad de sacar los puntos»,
pero rehusó manifestarse sobre las
protestas de la afición: «El público tiene
su propia opinión y le asiste todo el
derecho a expresarla».
Asimismo, el
venezolano auguró que el próximo partido,
que pondrá punto y seguido a la Liga antes
del paréntesis navideño, «será crucial»
para las aspiraciones del Mallorca. El
cuadro balear se enfrentará al Valencia en
Mestalla y, a juicio de Arango, el conjunto
'ché' «pondrá las cosas bastante difíciles.
Es un rival complicado, pero lucharemos por
llevarnos los tres puntos».