RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.-Después
de varias horas de reunión, PP y AIPC se
levantaron ayer de la mesa sin llegar a
ningún tipo de acuerdo sobre la futura
gestión del urbanismo en el término
municipal de Manacor.
Los seis
interlocutores (tres del PP y tres de AIPC)
pusieron encima de la mesa todas las
diferencias que les separan. Muy
importantes deben ser éstas porque no se
llegó a ningún acuerdo firme y los mismos
protagonistas se han citado de nuevo para
seguir hablando a mediados de la presente
semana.
Todo indica que si AIPC
apoya el Plan General de Ordenación Urbana
(PGOU) de Manacor, actualmente en trámite y
que será elevado al pleno para su
aprobación inicial, lo harán con
condiciones y éstas se tendrán que negociar
de manera previa.
El PP ha aceptado
todos los acuerdos que firmó con AIPC e
incluso ha construido un centro de día en
Porto Cristo cuando no estaba contemplado.
Sin embargo los líderes de AIPC comunicaron
a los populares que no apoyarían el
Plan General si no participaban
directamente en la redacción de todo el
proyecto y se incluyera en él el municipio
entero.
Relaciones
frías
La reunión comenzó muy
fría, con signos de desconfianza entre
ambas partes. Una vez más se demostró que
los independientes llevaban la
estrategia bien definida y diseñada, lo
cual les ha valido gobernar cuatro años con
la izquierda y ahora cuatro años con la
derecha y ser la auténtica bisagra en todos
los temas fundamentales que se cuecen en
Manacor.
Todo indica que las
pretensiones de AIPC son asegurarse todas
sus ambiciones políticas si dan el sí al
PGOU. Habrá que ver si el PP está en
disposición de aceptar todas las
pretensiones de AIPC tanto en Porto Cristo
como en Manacor.
Si el PP quiere
contar con el apoyo de AIPC para sacar
adelante el Plan General deberá aceptar las
condiciones de los independientes
sin ningún tipo de límite, así lo matizó un
miembro de AIPC a este rotativo.
El
equipo de gobierno ha llegado a una
situación donde los dos proyectos
estrella de ambas formaciones pueden
llegar a buen puerto o bien producirse una
ruptura de consecuencias imprevisibles. De
ahí que la reunión de ayer sólo sirviera
para entrar en detalles y conocer las
posiciones de cada partido, dejando para
los próximos días los matices y las cargas
de profundidad.