INDALECIO RIBELLES
PALMA.- La
mitad de los autotaxis de Palma (50%)
dispone de sistema de localización por
satélite (GPS). Un instrumento que facilita
el trabajo de los conductores al indicar el
camino más corto hacia el destino indicado
por el cliente y que también refuerza la
seguridad de los chóferes, ya que permite
que la ubicación del vehículo pueda ser
controlada en todo momento desde una
central e incluso emitir una señal de
emergencia desde el coche en caso de
peligro.
Así lo afirmó el presidente
de la Taxis Pimem, Biel Moragues, en rueda
de prensa convocada para dar cuenta del
programa de subvenciones impulsado por el
Ayuntamiento de Palma y el Govern a la
instalación de esta tecnología así como de
mamparas de separación con el espacio de
los pasajeros en un intento de aumentar la
seguridad de los trabajadores de este
gremio.
Un total de 168 autotaxis se
han beneficiado entre 2004 (18 mamparas) y
2005 (12 mamparas y 138 GPS) de estas
ayudas que costean hasta el 20% del precio
que supone estos equipamientos a los
propietarios de los taxis, con un máximo de
250 euros.
El presupuesto global del
programa es de 36.000 euros (18.000 cada
institución) y en 2006 se han cursado 204
solicitudes de subvención. A pesar de que
estaba previsto un máximo de 200
solicitudes, la alcaldesa de Palma,
Catalina Cirer, informó de que el
Consistorio realizará un esfuerzo económico
para que ninguna petición se quede sin
respuesta. La consellera de Obras Públicas,
Vivienda y Transportes, Mabel Cabrer,
también se mostró favorable a una
ampliación del presupuesto.
Más
seguridad
Además de favorecer la
seguridad la instalación del GPS tiene
ventajas añadidas como la de poder efectuar
cobros mediante tarjeta o imprimir una
factura con el coste del trayecto. Aunque
no son incompatibles uno y otro sistema de
seguridad, el localizador GPS le ha ganado
la partida dentro del sector del taxi a las
mamparas de seguridad.
Según explicó
Moragues, el porcentaje de vehículos que
tienen instalada una mampara se sitúa entre
el 5 y el 6%, ya que, muchos taxistas
rechazan esta medida de protección porque
resta espacio a los automóviles e incluso
resulta «molesto» a causa de la sensación
de «aislamiento» que produce en el chófer.
«Aunque para preservar la seguridad de los
conductores es más útil la mampara, también
es cierto que un agresor puede provocar que
hayan de bajar del coche para meter bultos
en el maletero, por ejemplo», informó
Europa Press.
En la
actualidad hay una imposibilidad manifiesta
en gran parte del parque móvil del taxi
para instalar mamparas de seguridad dado
que son utilitarios no adaptados para la
colocación de un dispositivo que reduciría
en parte el espacio para los usuarios. A
ello se añaden otras consideraciones,
algunas de ellas de imagen de cara al
exterior que hace plantear numerosas dudas
sobre su instalación. Entre ellas la
sensación de inseguridad que provocaría
para turistas y visitantes acostumbrados a
una imagen positiva sobre la seguridad
ciudadana en la capital balear o las
dificultades técnicas para hacerla
compatible con el funcionamiento del
aparato de aire acondicionado.
Ayer
en rueda de prensa, Biel Moragues indicó
que una de las opciones para incrementar la
seguridad en los vehículos sería que las
compañías fabricantes de automóviles
lanzaran modelos específicos para funcionar
como taxi. También señaló que otro paso
para incrementar la seguridad sería la de
centralizar las diferentes oficinas de taxi
que se encargan de atender las solicitudes
por vía telefónica en Mallorca.