JUAN RIERA ROCA
PALMA.-
«¡Aguántate! Tienes que aguantar la
presión, tienes que salirte». «Hay que
alejarse de las malas compañías, hay que
cambiar de ambiente porque unos a otros se
arrastran a la droga, aunque eso es algo
que a veces sólo te das cuenta cuando has
tocado fondo». Éste es el testimonio de
tres vencedores.
Javi (21 años),
Clara (20, ayer los cumplía) y Juan (23)
han sido capaces de dejar la droga (la
cocaína los dos primeros, la heroína el
segundo), cuando aún les queda toda una
vida por delante y tiempo y oportunidades
para hacer cualquier cosa. Ellos han
vencido siendo aún jóvenes, casi niños,
donde muchos adultos fracasan.
Javi,
Clara y Juan son algunos de los
éxitos del Proyecto Joven, una
iniciativa del Proyecto Hombre que acaba de
cumplir diez años y del que su mentor,
Bartomeu Català y su directora, Carmen
Jiménez, hicieron ayer balance, un análisis
que pasa por la alegría de los resultados y
por la tristeza de los datos: la edad del
inicio en el consumo es cada vez más
corta.
Esta edad en el inicio en el
consumo de cocaína, constatando los datos
entre los recogidos entre usuarios del
programa Proyecto Joven, ha pasado de los
21 ó 22 años de hace una década -inicio del
programa- a los 15,5 años de la actualidad.
El Proyecto Joven nace a mediados de los 90
precisamente para ayudar a los adolescentes
a alejarse de la droga.
Al menos, no
todo los datos son malos. La edad del
inicio en el consumo de la heroína ha
bajado de los 22 a los 17,5 años en ese
mismo periodo. Así lo indicó ayer el
director de Comunicación del Proyecto
Hombre de Baleares, Lino Salas, con motivo
del décimo aniversario del Proyecto Joven,
que ha atendido ya a 900 adolescentes de
entre 13 y 21 años, de los que 650
siguieron tratamiento.
105
jóvenes en 9 meses
Entre enero y
noviembre de este año, el programa ha
atendido a 105 jóvenes de una media de 17,5
años, según los datos facilitados por la
asociación, que también reflejan que en
estos once meses ha habido 43 abandonos y
se han dado 17 altas
terapéuticas.
Salas comentó que la
edad media en que los 105 adolescentes
atendidos en lo que va de año probaron la
droga, se situó en los 13,5 en el caso del
alcohol; en los 14 años en el de cannabis;
en los 15 en el de éxtasis; en los 15,5
años en el de la cocaína; y en los 17,5 en
el de la heroína, informa
Efe.
El portavoz de la
entidad confirmó que los jóvenes que siguen
el programa prueban la droga cada vez más
pronto, aunque consideró que este dato no
se puede generalizar a toda la juventud, ya
que las encuestas demuestran que son
mayoría los que no consumen sustancias
estupefacientes.
Los estudios
reflejan que en torno al 45% de los jóvenes
de entre 14 y 18 años afirma haber tomado
alguna vez el cannabis, porcentaje que se
reduce al 15-20% cuando se pregunta sobre
el último mes y a un 10% cuando es con más
frecuencia. De los atendidos este año, el
53% estudiaba, un 17% trabajaba y un 3%
compaginaba ambas cosas, en tanto que un
25% no hacía ni lo uno ni lo
otro.
Para los responsables del
Proyecto, culminar con éxito los programas
no pasa sólo por la deshabituación, sino
que debe ir aparejado también a un reinicio
de la formación, sea mediante un regreso a
las aulas o mediante la entrada en
programas de formación laboral
básica.
Abandono de los
estudios
El 46% de los jóvenes
que acudió al programa había abandonado los
estudios, debido principalmente a los malos
resultados académicos, añadió el director
de Comunicación, quien también apuntó que
la mayoría de los usuarios son varones, el
89%, frente al 19% de mujeres.
En
cuanto a los padres, el informe presentado
ayer deja claro que el 80% de los
progenitores de los usuarios está casado,
frente a un 12% que está separados y un 5%
que vive como pareja de hecho. Salas llamó
la atención sobre el hecho de que el 22% de
los padres y el 8% de las madres de estos
adolescentes reconocieron un mayor consumo
de alcohol.
El presidente del
Proyecto Hombre, Tomeu Catalá, cifró en un
60 ó 70% el porcentaje de usuarios del
Proyecto Joven que han terminado el
programa con éxito, entendido éste como
abandonar las drogas, volver a los estudios
o a trabajar y mejorar su conducta y
relaciones familiares, que son los tres
objetivos básicos del programa.
En
la presentación del balance participaron
los antes mencionados tres jóvenes que
actualmente siguen el programa, Javi, Clara
y Juan, de 21, 20 y 23 años,
respectivamente, que coincidieron en
señalar que el tratamiento les ha enseñado
a valorar más la vida. Juan, ex consumidor
de heroína, recomendó al joven que se ve
presionado por su grupo de amigos a tomar
drogas «que aguante» y resista.
La
directora del Proyecto Joven, Carmen
Jiménez, recordó que el programa tiene
cuatro itinerarios, entre ellos el centro
de día, al que los usuarios tienen que
acudir de lunes a viernes de 9.00 a 17.00
horas; y el tratamiento vespertino que se
realiza dos veces a la semana de 18.30 y
21.00 horas.
El proyecto Ciber Joven
es una iniciativa que está dirigida a
jóvenes que se encuentran en riesgo pero
sin adicción. Se gestiona en torno a un
cibercafé, situado en la zona
caliente de la diversión nocturna,
para ofrecer alternativas saludables de
ocio a los jóvenes.