A. MARTÍ / G. CORRAZO
BINISSALEM.-
El pleno de Binissalem aprobó el pasado
lunes por unanimidad proteger el caso
antiguo de los efectos de la presión
urbanística. De esta manera, y a partir del
próximo lunes, se congelará la aprobación
de solicitudes que conciernan al casco
histórico, que fue declarado como tal en
1982.
La modificación puntual de las
normas subsidiarias contempla que no se
podrán derruir edificios que tengan
elementos arquictónicos patrimoniales. Sólo
los inmuebles en ruinas podrán ser
derrumbados. Eso sí, será obligado que la
nueva fachada tenga los mismos elementos
que la inicial y que los materiales y
acabados tengan las mismas características.
En cuanto a la segregación de
viviendas, no se podrán segregar los
edificios con categoría A. Asimismo, queda
establecido que el número máximo de
segregaciones será de un piso por cada 70
metros cuadrados. Esta medida no tiene en
cuenta las obras de rehabilitación o
restauración.
Tasas
congeladas
De ahora en adelante,
será obligado habilitar una plaza de
aparcamiento por cada 100 metros cuadrados
y una plaza por local. También se regula la
construcción de locales comerciales en el
caso antiguo. En éste, el número de locales
se restringe a un mínimo de 60 metros
cuadrados y un máximo de tres locales por
solar. En la parte no histórica, por otro
lado, se estipula un mínimo de 75 metros
cuadrados.
Otros puntos del pleno
consistieron en la adjudicación de una
licencia a un taxi para prestar servicios
particulares al público. Éste tendrá todos
los elementos adaptados para ser accesible
a los minusválidos. El adjudicatario es
Manuel Collado.
Asimismo, fue
aprobado, con la mayoría del PSOE, las
modificaciones a las ordenanzas fiscales
correspondientes al periodo de 2007. Entre
otras cosas, se dio el visto bueno a que
las contribuciones no aumenten hasta que se
haya realizado el nuevo catastro del año
2008. Los vehículos que usen combustible no
contaminante percibirán una rebaja del 3%.
Las viviendas con cuatro o más
habitantes verán reducida la cuota de
recogida de basura pasando a los 180 euros
al año. Tampoco se modificarán las cuotas
de las escoletas que dependen del
Ayuntamiento de Binissalem, como la de
S'Escoleta.
Si un particular debe
proceder a cerrar una calle por motivo de
obras o de traslado, deberá abonar entre 5
y10 euros la hora, según las
circunstancias. Al respecto de la
congelación de las contribuciones, la
oposición recriminó a los socialistas que
utilicen esta medida a menos de un año para
las eleccciones; por lo que la tildaron de
«electoralista».
Por último, algunos
grupos en la oposición sugerieron que las
cuotas mensuales de las contribuciones,
como el servicio del agua o la recogida de
basuras, pudieran abonarse mediante cuotas
mensuales. Este punto, sin embargo, quedó
en el aire.