INDALECIO RIBELLES
PALMA.- El
empecinamiento de los técnicos del Consell
en seguir una política de hechos consumados
y no reformar el proyecto de obras del
Teatro Principal que en el diseño actual
propuesto vulnera el Plan General de Palma
deja, casi descartada, la posibilidad de
que este histórico escenario pueda abrirse
en abril como está previsto.
Desde
ayer ya lo sabe la consellera de Cultura,
Dolça Mulet, después de que, por segunda
ocasión consecutiva, todos los
representantes de la Comisión de Centro
Histórico, desde Arca, al Colegio de
Arquitectos pasando por el Colegio de
Arquitectos Técnicos, rechazara el aumento
de volumen en altura en esta obra como el
Consell pretende.
En un intento a la
desesperada para encontrar una solución que
salvara el proyecto, a fin de que no se
demorase más su tramitación, los técnicos
del Consell pidieron una comparecencia ante
la Comisión de Centro Histórico para
intentar convencer in situ a sus
integrantes de la bondad del mismo. Una
hora después pudieron comprobar como la
realidad era bien otra y la Comisión por
unanimidad rechazó que el teatro pudiera
aumentar una planta más en altura para
ubicar las torres de refrigeración de este
escenario.
Aumento de
volumen
Una modificación del
proyecto inicial aprobado por el
Ayuntamiento de Palma que vulnera la
legalidad urbanística que impide el aumento
de volumen en edificios catalogados, caso
del Teatro Principal considerado Bien de
Interés Cultural y que legitima a la
Comisión de Centro Histórico a decir la
última palabra en la aceptación o
denegación de la solicitud. Ante esta
negativa la Comisión de Centro Histórico
exigió ayer al Consell que se atuviera al
proyecto original y no modificara el
volumen del edificio para colocar las
torres de refrigeración.
Un cambio
que originó una denuncia de la comunidad de
propietarios de la plaza Mayor que está en
la raíz de la ilegalidad en que ha
incurrido el Consell.
El problema
para la institución insular es la
pretensión a toda costa que tiene el
departamento de Cultura de Dolça Mulet de
utilizar esta obra como baza electoral en
favor del candidato de UM a Cort, Miquel
Nadal, y estrenar el teatro el mes de
abril.
La tardanza en el arranque de
la reforma que no se inició hasta enero del
pasado año y las irregularidades cometidas
por el Consell modificando el proyecto
inicial, hacen ya casi imposible que haya
gala inaugural la primavera próxima.
Lo realmente sorprendente es que el
Consell siga insistiendo en ubicar los
compresores de refrigeración allí donde los
vecinos le denunciaron.
La negativa
de la Comisión de Centro Histórico de
aprobar la rectificación del proyecto,
mantiene en vigor la orden de paralización
parcial de las obras decretada el pasado
mes de julio por los técnicos del
departamento de Disciplina Urbanística del
Ayuntamiento de Palma, tras la denuncia
formulada contra las obras de rediseño por
la comunidad de vecinos colindante al
recinto. Cinco meses después el Consell
sigue sin rectificar.