L. M.
PALMA.- Un bar de Son Gotleu
se había convertido en la tapadera habitual
para su verdadero cometido: el tráfico de
de droga. A pesar de que habían hecho una
redada en dicho establecimiento hace poco
más de un año, no tardó en volver a las
andadas de antaño.
Agentes del Grupo
de Estupefacientes del Cuerpo Nacional de
Policía no tardaron en abrir una
investigación en torno a dicho
establecimiento de Son Gotleu. El objetivo
era determinar si dicho bar continuaba con
su antigua actividad.
Los
investigadores establecieron un discreto
dispositivo de vigilancia en torno al bar
sospechoso. Además, los agentes de
Estupefacientes comprobaron cómo muchos de
los clientes de dicho establecimiento
entraban y salían rápidamente del
local.
En realidad, la mayoría de los
clientes que entraban en el local se
dedicaban a comprar la droga en el bar.
Buena prueba de ello es que los agentes de
Estupefacientes les confiscaron la droga y
les incoaron un acta de intervención de la
sustancia estupefaciente.
La inmensa
mayoría había adquirido hachís y cocaína en
el bar de Son Gotleu. Así se lo
reconocieron a los policías que se
encontraban apostados a escasos metros de
distancia de la entrada del bar.
Con
estas pruebas y la orden judicial de
entrada y registro en su poder, los agentes
de Estupefacientes irrumpieron en el
establecimiento sospechoso de Son Gotleu
desde el que se vendía droga.
Los
policías encontraron allí una buena
cantidad de hachís, unos 74 gramos, cuatro
gramos de cocaína y 130 euros en efectivo.
Este establecimiento se había convertido en
uno de los lugares de referencia y más
activos en el tráfico de drogas en todo el
barrio de Son Gotleu.
Muchos
clientes
El número de jóvenes que
acudía a dicho establecimiento a comprar su
dosis de droga era muy numeroso. Por este
motivo, tampoco fue muy dificultoso a los
expertos de Estupefacientes encontrar las
pruebas suficientes para efectuar la redada
en el local.
A continuación, los
policías detuvieron a Francisco B.M., de 54
años, y propietario de dicho
establecimiento como presunto autor de un
delito contra la salud pública. Algo nada
nuevo. El propietario del local prosiguió
con la venta de drogas en su bar a pesar de
que ya había sorprendido con dichas
sustancias el año pasado.