PALMA.- Los hoteleros de Palma auguran
una ocupación del 40% durante el puente de
la Constitución, unas previsiones modestas
que responden al hecho de que Baleares es
todavía un destino eminentemente de sol y
playa, de forma que la bajada de las
temperaturas y la proximidad con la
temporada de invierno suponen un trasvase
de turistas hacia destinos de
montaña.
Así lo confirmó ayer el
vicepresidente de la Asociación Hotelera de
Palma, Gonzalo Echevarría, quien realizó
una valoración «negativa» de la tasa de
ocupación prevista para el puente, si bien
subrayó que no es peor que la de 2005 en
las mismas fechas. Aun así, precisó que
pese a que las temperaturas se mantienen
moderadas, «se trata de un fin de semana
difícil de vender porque la gente está
pensando en la nieve».
El
vicepresidente de la Asociación indicó que,
aunque en principio se creyó que la
ocupación podría aumentar gracias a las
reservas de última hora realizadas a través
de Internet, finalmente las perspectivas
son «realmente bajas» y ello, según
precisó, «sólo se explica por las
dificultades a la hora de diversificar el
turismo que todavía sufre el
Archipiélago».
En este sentido,
Echevarría opinó que el proyecto del
Palacio de Congresos ayudará a
desestacionalizar el turismo con la llegada
de visitantes de ferias, congresos y
reuniones, lo que, según dijo, «permitirá
mejorar las cifras de cara a los sucesivos
meses de invierno en los próximos años».
«Históricamente el puente de la
Constitución siempre ha sido una época
baja, porque la gente busca montaña y
esquí», agregó.
A fin de potenciar
un turismo alternativo al sol y playa, la
Asociación Hotelera de Palma colabora desde
hace meses con el Instituto Balear de
Turismo (IBATUR) y Viajes Barceló, para
atraer a la ciudad de Palma un turismo
cultural que se desplaza principalmente en
escapadas de fin de semana (city
breaks).
«Estamos trabajando en
una campaña que dé a conocer Palma en
España y en el exterior como destino
gastronómico, cultural, cicloturista, de
ocio y comercial», detalló Echevarría.
Por su parte, el presidente de la
Federación Empresarial Hotelera de Mallorca
(FEHM), Pedro Cañellas, confirmó que en el
conjunto de la Isla se prevé una ocupación
todavía menor, sobre todo si se tiene en
cuenta que sólo el 25% de la planta
hotelera de Mallorca permanece
abierta.
«El puente de la
Constitución se inscribe más en un turismo
de ciudad, que busca las actividades
culturales y de ocio del propio municipio,
que en la oferta de sol y playa», señaló
Cañellas, quien indicó que la buena
climatología puede haber ayudado a que
algunos turistas se decantaran por el
litoral mallorquín, pero en general, «los
turistas nacionales que se desplazarán este
puente prefieren lugares de montaña, a
poder ser, donde haya nieve», concluyó.