M. A. RUIZ
PALMA.- El Pleno del
Parlament aprobó ayer, con el voto del PP y
UM, la Ley que a partir del próximo 1 de
enero rebajará el Impuesto de Sucesiones a
un tipo testimonial del 1% en la
transmisión de herencias entre familiares
directos.
En el caso de las
donaciones, se aplicará un tipo impositivo
del 7% (que será del 3% para la donación de
una vivienda a menores de 36 años o
discapacitados). Esta reforma hará que el
Govern deje de ingresar 45 millones de
euros al año.
Desde la tribuna, el
conseller de Economía, Lluís Ramis,
calificó de «injusto» este tributo, ya que
grava tradicionalmente a las rentas
familiares medias, mientras que las grandes
fortunas logran sortearlo mediante
sociedades matrimoniales. Ramis destacó
que, durante toda la legislatura, el Govern
de Matas ha aplicado una política de
reducción de impuestos, con el fin de
«generar más riqueza, actividad económica y
empleo».
Según detalló, durante la
pasada legislatura el Pacte de Progrés
subió los impuestos de sucesiones,
transmisiones patrimoniales y las tasas del
juego, además de crear la ecotasa. La
consecuencia de todo ello, según Ramis, es
que cayeron los ingresos turísticos y, por
tanto, la recaudación del IVA. Ramis
recordó que otras Comunidades autónomas
gobernadas por el PP, como Madrid y La
Rioja, ya han reducido este impuesto a su
mínima expresión, mientras que países como
Italia y Portugal han optado por eliminarlo
completamente.
La diputada del PP
Misericòrdia Sugrañes destacó que el la
nueva norma también contempla incrementar
de 123.000 a 180.000 euros la reducción
impositiva para la adquisición de una
vivienda habitual. Así, la herencia de una
vivienda valorada en una cantidad igual o
inferior a 180.000 euros no tributará.
Desde la oposición, el portavoz de
Esquerra Unida-Els Verds, Miquel Ramon,
acusó al PP de aplicar «el rodillo», al
negarse a aceptar las enmiendas de la
oposición, y aseguró que la reforma
aprobada ayer «favorece a las grandes
herencias».
En opinión de Ramon, un
impuesto «directo y progresivo» como el de
Sucesiones es «el instrumento más poderoso
para reducir las desigualdades», por lo que
su desaparición supone, a su juicio, «una
injusticia». El diputado de EU/EV acusó al
PP de hacer un discurso demagógico, después
de haber incrementado a principios de la
legislatura el impuesto de actos jurídicos
documentados, y denunció que la Comunidad
autónoma dejará de ingresar casi 50
millones de euros al año «después de haber
llevado las arcas autonómicas a la práctica
bancarrota».
Desde el PSOE, el
diputado Joan Boned criticó que esta
reforma impositiva se apruebe al final de
legislatura, lo que a su juicio demuestra
que el PP sólo busca obtener réditos
electorales con esta reforma fiscal.