La Cámara autonómica aprobó ayer la Ley
que permitirá a los consells insulars de
Menorca y las Pitiuses gestionar a partir
del próximo 1 de enero las competencias de
Juventud y Tiempo Libre, una transferencia
que rechazó el Consell de Mallorca por
considerar insuficiente la dotación
económica.
El desacuerdo entre el
Govern y el Consell de Mallorca fue el
principal reproche de los grupos de la
oposición, que, no obstante, votaron a
favor de la práctica totalidad de la ley.
El traspaso estará dotado con una
aportación económica del Govern de 796.457
euros para cada uno de los dos consells que
han aceptado el traspaso, lo que supone un
incremento del 54% para Menorca (que venía
percibiendo 500.000 euros por este
concepto) y del 31% para las Pitiuses (que
recibía 600.000 euros). El Consell de
Mallorca exigía 5,3 millones de euros, una
cifra que ha rechazado el
Govern.
Durante el debate, la
diputada de Unió Mallorquina y consellera
en el Consell de Mallorca, Dolça Mulet,
manifestó que su formación está «en contra»
de que el Govern «discrimine a los jóvenes
mallorquines y la propuesta es peor de lo
que imaginábamos». «Estamos ante una triste
realidad pero seguiremos abiertos al
diálogo siempre que se respete a los
ciudadanos de la isla», agregó.
Por
su parte, el diputado del PP Fernando Rubio
celebró que el Govern «ha cumplido su
compromiso de forma justa y equilibrada»,
aunque lamentó que Mallorca no se haya
adherido al traspaso, alegando que «el
dinero es limitado y si una isla exige más,
tendríamos que quitárselo a las demás».