PALMA.- El president del Govern, Jaume
Matas, declaró ayer en el Parlament, a
preguntas de la oposición, que su actuación
en el caso Andratx ha sido
«intachable y transparente» y aseguró que
no está «dispuesto» a que el comportamiento
de unos pocos pueda poner en peligro la
honradez y la honestidad del Govern. La
portavoz nacionalista del Partit Socialista
de Mallorca (PSM), Joana Lluïsa Mascaró,
pidió a Matas «todas las explicaciones
necesarias» y le recordó los «casos
Formentera y Bitel», tras lo que le espetó
que era «hora de dimitir» y de devolver «la
dignidad a la vida política de estas
islas».
Matas reconoció tener «toda
la responsabilidad» en la incorporación al
Partido Popular del ex alcalde Andratx
Eugenio Hidalgo, pero añadió sobre su
situación ante la Justicia que él «no está
acusado de nada» y recriminó a Mascaró y a
la portavoz del PSIB-PSOE, Francina
Armengol, que estén haciendo «campaña» con
este caso. El president del Govern, agregó
que no ha tenido que «ocultar nada» de su
entrevista con Hidalgo, dos días antes de
que fuera detenido, y que este encuentro
fue «a petición» del alcalde, como ha
quedado constatado en el registro del
Govern.
Al respecto, Armengol
preguntó a Matas si había incitado al ex
alcalde a «destruir papeles», necesarios
para la investigación judicial, el domingo,
pocas horas después de su reunión y un día
antes de su detención.
En su diálogo
con la portavoz socialista, Matas también
manifestó que está «preocupado» por las
presuntas actuaciones delictivas en los
ayuntamientos, una situación que «es mala
para todos», por lo que pidió «tolerancia
cero a la corrupción en cualquier partido
político». «No sé cómo se puede ser tan
cínico», respondió a esta petición
Armengol, quien indicó que para Matas una
implicación judicial de un responsable
político sólo está fundamentada si acarrea
«prisión».
En este sentido, indicó
que, si no hubieran sido detenidos, Hidalgo
continuaría siendo candidato del PP en
Andratx y Jaume Massot seguiría ejerciendo
de director general de Ordenación del
Territorio, de igual modo que Antoni del
Olmo prosigue como alcalde de Santa
Margalida, pese a las sospechas que recaen
sobre él.
Matas, al igual que había
hecho anteriormente la consellera de Obras
Públicas, Mabel Cabrer, preguntó al PSIB
por qué había gobernado con Hidalgo y había
dirigido, entre octubre de 2003 y mayo de
2005, la Concejalía de Urbanismo de
Andratx.
Además de Matas y Cabrer,
otros tres miembros del Govern -la
vicepresidenta, Rosa Estarás; el portavoz,
Joan Flaquer, y el conseller de Interior,
José María Rodríguez- respondieron en esta
sesión a preguntas formuladas por el PSIB,
el PSM y EU-EV (Esquerra Unida-els Verds).
Estos grupos, en la oposición, utilizaron
todas sus intervenciones en este punto del
orden del día para inquirir al Ejecutivo
sobre su actuación en el caso
Andratx, informa Efe.
El
conseller de Turismo y portavoz popular,
Joan Flaquer, consideró suficientes las
decisiones del Govern para asumir las
responsabilidades políticas por este caso,
en respuesta al diputado de EU-EV Miquel
Ramon, y añadió que el Ejecutivo no
permitirá que los representantes de la
oposición «usurpen las funciones de la
Justicia» para determinar quién es
corrupto.
El diputado socialista
Antoni Alemany cifró en 236 el total de los
informes elaborados por Jaume Massot al
frente de la Dirección General de
Ordenación del Territorio -número elevado
por su compañero de grupo Joan Boned «a más
de 300»-. Antoni Alemany estimó que algunos
de estos informes han permitido, según
expuso, la conversión de terrenos rústicos
en urbanizables. Estarás y Cabrer indicaron
que la cantidad de informes firmados por
Massot como director general de Ordenación
del Territorio es mucho menor y la
consellera de Obras Públicas recordó que el
Govern que preside Jaume Matas, no tiene
«competencias decisivas» sobre urbanismo,
pues éstas son ejercidas por ayuntamientos
y consells insulares.