TOMEU MAURA
Nunca había ganado un
partido de Copa de Europa. Por supuesto,
jamás había pasado de la primera fase.
Obligado a asumir un papel de comparsa en
la Liga griega, donde mandan los millones
de euros que pone sobre la mesa el armador
propietario del Olympiakos, al AEK le llega
esta noche la hora de la venganza. Hoy
Atenas se teñirá con los colores negro y
amarillo del tercer equipo de la ciudad. Un
modesto con corazón de león que está a un
solo paso de los octavos de final de la
Champions.
Al AEK le vale incluso con
la derrota. Sólo necesita copiar el mismo
resultado que obtenga el Lille en San Siro
ante el Milan. Lorenzo Serra Ferrer está a
punto de obrar un milagro más en su carrera
deportiva. Llevó al Mallorca por primera
vez a una final de Copa, al Betis por
primera vez a la Liga de Campeones, y ahora
acaricia la posibilidad de meter al AEK
entre los dieciseis mejores equipos de
Europa. Algo impensable no por la capacidad
de trabajo del entrenador mallorquín, que
es enorme, sino por el potencial real de
una plantilla que tiene en el brasileño de
35 años Emerson Moisés a su jugador de
mayor prestigio
internacional.
Gran liguilla.
El AEK llega a la última jornada de la
fase de grupos como segundo clasificado,
con siete puntos, tres menos que el Milan,
que matemáticamente ya es campeón de grupo
haga lo que haga esta noche ante el Lille.
Los franceses, con seis puntos, le llevan
el golaverage particular al equipo de Serra
Ferrer, por lo que un empate podría
valerles para ser segundos si el Anderletch
vence. Los belgas, por último, cierran el
grupo con tres puntos, y son los únicos que
aún no conocen la victoria.
Pese a
las estadísticas, el AEK le conviene no
confiarse porque el Anderletch no será un
enemigo sencillo. Es cierto que ha perdido
todas las posibilidades de clasificación,
pero un triunfo ante el AEK, combinado con
una derrota del Lille, le convertiría en
tercero de grupo y le daría el premio de
consolación de la UEFA. Que no está mal
para un equipo diseñado para ser en el
futuro una de las apuestas más atractivas
de la Europa central, con jugadores de
enorme proyección como el portero Sylvio
Proto, que no ha podido debutar esta
temporada por lesión, el central argentino
Nicolás Pareja, por el que se interesó el
Mallorca la pasada Navidad, el lateral
zurdo de 20 años Anthony Van den Borre, por
el que ha pedido precio el Betis o, sobre
todo, el centrocampista argentino Lucas
Biglia, otro talento de la generación de
Messi, campeón del mundo sub20, al que
siguen clubes italianos, ingleses y
españoles.
Además el Anderletch,
segundo clasificado en el Campeonato belga,
también dispone de futbolistas de
reconocido prestigio, como el central Van
Damme, que ya ha jugado en Alemania y en
Inglaterra, y los delanteros Mbo Mpenza,
internacional absoluto por Bélgica, y el
egipcio Ahmed Hassan, que ha goleado los
siete últimos años en la Liga turca. No es
ninguna «perita en dulce», y en este grupo,
igualado hasta puntos extremos, es capaz de
ganar a cualquiera.De hecho, en Bruselas
sólo ha podido derrotarles el poderoso
Milan.
Un par de miles de seguidores
del AEK han acompañado al equipo a a
Bruselas, conscientes de que están ante la
oportunidad de ser testigos de un partido
histórico. Histórico en todos los sentidos,
porque si esta noche el club griego
confirma su clasificación, recibirá un
premio económico que le permitirá no sólo
equilibrar los balances de la temporada,
sino disfrutar de un beneficio que se
invertirá en potenciar deportivamente a una
entidad que hace sólo un año estaba en
bancarrota absoluta.
El AEK es
deportivamente el tercer club de Grecia,
tras Olympiakos y Panathinaikos, pero en
verano de 2005 estuvo al borde de la
desaparición, asfixiado por las deudas. El
club pasó a manos de los bancos, y hoy es
un grupo de inversores privados el que lo
controla. La cabeza visible es el exjugador
del Atlético de Madrid Demis Nikolaidis,
pero es presidente sin poder absoluto. Su
papel es meramente representativo, aunque
fue él quien insistió en fichar a Lorenzo
Serra Ferrer. Y acertó de
pleno.
Plantilla limitada.
Serra Ferrer llegó en junio al AEK y desde
entonces todo han sido buenas noticias. En
agosto eliminó de la fase previa al Heart
escocés, y en la Liga doméstica, pese a un
inicio dubitativo, ha ido remontando
posiciones y hoy ya suma 30 puntos, a sólo
tres del líder Olympiakos, y ya por encima
del Panathinaikos de Víctor
Muñoz.
¿Cuál es el secreto de Serra
Ferrer en el AEK? Sin duda el trabajo.
Porque su plantilla es más bien limitada.
Dispone de tan poco dinero para fichar
jugadores que tuvo que recurrir a última
hora al serbio del Mallorca Andrija
Delibasic, que ya ha perdido la
titularidad. ¿Conocidos? Muy pocos. Además
de Emerson, apenas el delantero
internacional griego Liberopoulos. Pero ya
se encarga Serra Ferrer de fabricar
jugadores. Apunten los nombres de Kapetanos
y Lagos.