INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Después
de llevar más de año y medio con las
licencias de obra paralizadas, el
Ayuntamiento de Palma ha comenzado a
conceder permisos para construir nuevas
viviendas en Son Vida. La más exclusiva
área residencial de la capital balear,
donde ha estado prohibido hacer cualquier
clase de trabajos urbanísticos desde julio
de 2005 en que se inició el proceso de
adaptación del Plan General de Palma al
Territorial. Son Vida es una de las cinco
urbanizaciones, junto a Son Espanyol,
Casablanca, Sa Garriga o Can Moreno, donde
el Plan Territorial no permitía nuevas
construcciones al carecer de
alcantarillado. Una objeción que Cort ha
evitado aprobando de forma unilateral, el
pasado mes de julio, determinadas
excepciones a esta norma que, hasta ahora,
no han sido ratificadas por la
administración insular.
Pese al
recurso y contencioso posterior presentado
por el Consell de Mallorca para intentar
evitar que el Ayuntamiento de Palma pudiera
dar vía libre a las peticiones de los
propietarios de solares en estas
urbanizaciones, la Concejalía de Urbanismo
ya ha comenzado a otorgar licencias.
Como ayer confirmaba a este diario
el gerente de Urbanismo, Juan José
Ferrando, «hemos aprobado las primeras que
se nos habían solicitado, porque nosotros
no nos hemos parado y hasta que el recurso
no se resuelva, y pueden pasar años,
tenemos todas las bendiciones legales para
dar licencias», indicó Ferrando.
Este alto cargo de Urbanismo
manifestó que «aunque el Consell ha
interpuesto un recurso, esto no impide
nada», aseguró. De todas formas «las
licencias que estamos dando en Son Vida son
muy pocas», agregó. De hecho, según las
previsiones del Plan General, en esta
urbanización exclusiva sólo se podrían
construir 20 chalés más que deberán tener
un sistema de recogida de aguas sucias
independientes, al no existir por la propia
orografía accidentada del terreno, una red
de alcantarillado que permita su evacuación
en una red general.
Nuevos
polígonos
La aprobación
unilateral de esta adaptación puntual del
Plan General Territorial abrió el pasado
verano una seria crisis en las relaciones
entre ambas instituciones. El Ayuntamiento
acusó al Consell de querer paralizar el
desarrollo urbanístico de la capital,
demorando sin causas este trámite.
Cort dio al Consell de Mallorca más
de un año de plazo para alegar contra las
excepciones que se contemplaban en su
petición. Un periodo de tiempo triplica el
espacio temporal establecido que tenía la
institución insular para rechazar o aprobar
esta adaptación. En concreto, en julio de
2005 el Ayuntamiento remitió al Consell la
primera solicitud del informe al mencionado
organismo insular y no fue sino hasta
finales del pasado verano, una vez
transcurrido con creces el plazo fijado,
cuando el Consistorio dio libre a la
adaptación puntual del Plan General a la
nueva normativa territorial del Consell.
Además de estas cinco áreas donde el
Consistorio palmesano ya permite otorgar
nuevas licencias, la adaptación del Plan
General ha abierto la puerta a nuevas
urbanizaciones de suelo residencial,
aproximadamente, 200 de las 330 hectáreas
de crecimiento urbanístico previstas.
Tendrán carácter residencial las de Son
Puigdorfila; Can Fontet; Son Dameto D'Alt;
Son Serra Parera; Son Sardina; Sa Bomba;
Son Atmeler; Son Güells, Son Bordoy o la de
Es Pil.lari.
El resto corresponde a
suelo urbanizable de uso terciario en
general para oficinas o polígono de
servicios y entre ellos se incluye, por
ejemplo, el caso de Son Garcías;
Parcel.les; Ses Cadenes, Vista Alegre,
además, de los casos de Ses Fontanelles II
y Son Fangos.
Estos dos últimos
casos tienen una importancia notable en los
planes de ordenación urbanística
municipales por la finalidad a la que se
destinarán.
De hecho, en este último
caso el Ayuntamiento de Palma ya ha dado
luz verde a la construcción de un polígono
para coches de alquiler en el Camí de Son
Fangos para 5.500 vehículos que ahora está
pendiente del visto bueno definitivo de la
institución insular.