G. M.
Los historiadores de la
comisión organizadora de la primera edición
de las Jornades d'Estudis Locals, que se
celebraron a principios de noviembre, ya
advertían en sus conclusiones que era
necesaria una mayor atención al archivo
municipal.
De hecho, expresaban una
preocupación generalizada por el patrimonio
documental en general; y se hicieron eco de
un sentimiento generalizado entre los
investigadores que participaron en los
actos auspiciados por el Ayuntamiento de
Sóller.
En referencia al archivo
municipal, que calificaban de «esencial
para la tarea de los investigadores»,
denunciaban que desde su ordenación,
realizada entre los años 1981 y 1983, no se
le ha dedicado más atención. En cuanto a la
documentación generada, tanto por la
corporación como por los servicios
comunales que presta, aseguran que se
encuentra esparcida por las diferentes
dependencias, lo cual la hace totalmente
inaccesible para los investigadores e
incluso para los mismos funcionarios que
tienen que consultarla.
El grupo de
historiadores solicitaba personal
especializado y medios técnicos que
permitiesen continuar la ordenación y
catalogación interrumpida en 1983. También
exigían mayor atención para fondos
documentales de las antiguas fábricas
textiles Ca les Ànimes y Fàbrica Nova,
actualmente de propiedad municipal, así
como para la hemeroteca de prensa local y
otros archivos de la ciudad.
Además,
pedían completar la sección de obras y
autores locales de la biblioteca municipal
que, según ellos, permanece incompleta.
Precisamente durante este verano, la
biblioteca ha estado parcialmente cerrada
debido a la realización de obras de
ampliación y mejora, además de la
consolidación del edificio de las
Escolapias que la acoge.
Una parte
de los libros fue traspasada a las antiguas
dependencias de l'Hospital, donde se ha
abierto al público sólo por las mañanas.
Durante estos días, la brigada municipal
trabaja en el traslado de los volúmenes a
su lugar original, después de la
finalización de las obras.
En
diversas ocasiones se ha especulado sobre
la posibilidad de agrupar en un mismo
lugar, las Escolapias, la biblioteca
municipal y el archivo. La ampliación
realizada durante los pasados meses, sin
embargo, no lo previó.
Cabe decir que
ésta no es la primera ocasión en la que se
registran sustracciones de material en el
edificio consistorial aunque, hasta el
momento, nunca habían afectado a documentos
de tan alto valor histórico. Hace varios
años el actual equipo de gobierno estuvo a
punto de colocar cámaras de vídeo en los
pasillos del edificio, un proyecto que no
ha llegado a ejecutarse.