GABRIEL MERCÈ
SÓLLER.- Cinco
manuscritos datados entre los siglos XIV a
XVII, presumiblemente procedentes del
archivo municipal del Ayuntamiento de
Sóller, han sido puestos a la venta en una
web de venta de libros por internet
por 3.850 euros. El alcalde investiga ahora
si habría podido producirse un robo en la
cuarta planta del Ayuntamiento, donde se
está realizando una intensa búsqueda de
estos legajos.
Los hechos fueron
puestos ayer en conocimiento de la Guardia
Civil después de que un ciudadano
advirtiera al alcalde de la existencia de
esta oferta en internet. El alcalde de la
localidad, Carles Simarro, reconoce que,
hasta el momento, tan solo se ha comprobado
la falta de uno de estos documentos, un
pergamino datado en 1385 que sale a la
venta por 1.800 euros.
Simarro ha
explicado que se ha iniciado la elaboración
de un inventario con el fin de detectar
cualquier anomalía en el archivo, y no
descarta que alguno de los documentos
inicialmente desaparecidos pueda hallarse
debido a haberse traspapelado.
Además
del citado pergamino en el que un judío
llamado Abrahim Fatzuati reconoce haber
recibido 90 dineros de los Jurados de
Sóller, también faltarían de las
estanterías del archivo municipal un
pergamino de 1643 que contiene una
escritura de Francisco Rullán; un censal de
1496 sobre la Capilla de Santa Caterina
d'Alexandria del Puerto de Sóller; otros
censales de 1611 de Pere Vicens Cipo; y un
valioso pergamino de 1324 en el que el Rey
Sanç concede licencia para la construcción
de un refugio para los pobres, que no es
más que la residencia de ancianos
l'Hospital clausurada el mes de noviembre
del pasado año tras más de seis siglos en
funcionamiento.
Otras fuentes señalan
que ya habría sido vendido un documento
perteneciente al testamento del Rey Jaume
I, del siglo XIII.
Investigación
interna
El alcalde, paralelamente
a la presentación de una denuncia ante la
Guardia Civil, ha ordenado una
investigación interna, la realización de un
inventario y el cierre al público del
archivo. Y se ha cambiado la cerradura de
la puerta.
Para Simarro, la principal
prioridad es la de «esclarecer exactamente
cuántos y qué documentos han desaparecido».
El alcalde ha preferido omitir la palabra
«robo». Además, se ha mostrado interesado
en «recuperar los documentos» y en «evitar
futuras sustracciones». El archivo
municipal se ubica en la cuarta planta del
Ayuntamiento y fue organizado a principios
de los 80. Sóller no dispone de archivero,
por lo que un funcionario se encarga de
abrir la sala a las personas que se
interesan por realizar alguna consulta.
Nunca ha existido ningún tipo de vigilancia
especial ni para el archivo ni para otras
dependencias y ésta no es la primera vez en
la que se registran sustracciones de
material.