M. A. R.
Hasta ahora, las
numerosas quejas y denuncias que los
inquilinos de las viviendas militares han
presentado ante el Ministerio de Defensa
contra el responsable del Invifas en
Baleares han caído en saco roto.
El
presidente de la Asociación de Vecinos del
Baluard del Príncep, Ginés Ayala, ya
dirigió un escrito a la Delegación del
Defensa en enero de 2005 en el que
expresaba el «repudio» de este colectivo
hacia el teniente coronel Rivas y pedía al
Ministerio que «haga todo lo posible para
evitar su permanencia en tan delicado
cargo».
En su escrito, Ayala
expresaba su queja por el «nefasto
proceder» de Rivas, así como por su
«comportamiento negligente, carente de la
más elemental norma de educación» y su
actuación «totalmente desafortunada,
arbitraria e indigna de un estamento
militar». El presidente de la asociación de
vecinos, que representa a unos 200
inquilinos de Defensa, se había pasado 17
días pidiendo una entrevista con el
delegado del Invifas sin recibir ni
siquiera respuesta.
Respecto a los
hechos que dieron lugar a la denuncia
presentada el pasado lunes en Comisaría,
Ginés Ayala recalcó lo arbitrario de la
actuación de Rivas, puesto que él mismo
había autorizado por escrito en 1999 a
Pilar Vicente a utilizar el piso para
depositar los muebles, ya que su propia
vivienda apenas reúne unas condiciones
mínimas de salubridad debido a los
problemas de humedades que el Invifas jamás
ha llegado a resolver.