INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Golpe
de autoridad de Cort en el Casal Balaguer.
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de
Palma aprobará en la mañana de hoy los
estatutos de la Fundación del Casal
Balaguer que fueron refrendados en la noche
del pasado lunes por el Patronato que rige
los destinos de este espacio cultural
municipal.
Se pone fin así a una
larga polémica que había desembocado en la
ruptura total de relaciones entre el
Círculo de Bellas Artes, entidad privada
que hasta ahora regía por cesión la gestión
de este centro y el Ayuntamiento de Palma,
propietario del inmueble y que pasa a
controlar este centro de exposiciones que
será regido, a partir de ahora, por una
Fundación.
Tras más de tres horas y
media de reunión del Patronato del Casal
Balaguer que estuvo presidido por la
alcaldesa de Palma, Catalina Cirer, Cort
consiguió que los estatutos que le dan el
control de la gestión de este centro
cultural salieran de allí aprobados junto a
una serie de resoluciones encaminadas a
poner fin al contrato de alquiler suscrito
entre el Círculo y el Consell de
Mallorca.
Lo más importante de los
nuevos estatutos es que el órgano de
gestión diaria y de gobierno de la futura
fundación estará formado por dos
representantes del Círculo y dos del
Ayuntamiento de Palma que en la práctica
serán tres.
Cirer al
frente
La presidencia de la
fundación la ostentará la alcaldesa de
Palma, Catalina Cirer o la persona o
concejal en el que ella delegue.
De
esta forma Cort consigue sacar adelante una
propuesta que contó con el apoyo del tercio
familiar de herederos de Balaguer presentes
en el Patronato lo que fue suficiente para
superar el negativo voto en contra de los
representantes del Círculo de Bellas Artes.
Según aseguró ayer en conversaciones con
este diario el edil de Cultura, Rogelio
Araújo, el apoyo del tercio familiar «fue
posible porque quedó palpable la buena
voluntad del Ayuntamiento en todo este
proceso», dijo.
La ruptura de
relaciones entre el Círculo de Bellas Artes
presidido por Antonio Garau que, hasta
ahora había gestionado sin ninguna
cortapisa ni control municipal este espacio
provocó que el Ayuntamiento le negase toda
clase de ayudas para la realización de
actividades a esta entidad.
La
reacción de Garau fue firmar un convenio
unilateral con el Consell que se inició en
mayo pasado para el alquiler de estas salas
a cambio de una ayuda económica y que ha
sido prorrogado hasta mayo de 2007. El
Ayuntamiento de Palma siempre ha
considerado ilegal este acuerdo y así lo
hizo constar en una resolución aprobada el
lunes. En ella se decía que para poder
utilizar la salas de exposiciones será
necesaria la aprobación de la Comisión
Permanente o del Pleno. Cualquier contrato
que contravenga esta forma de actuación
será nulo. El Círculo tiene ahora hasta el
31 de diciembre para finiquitar el acuerdo
con el Consell.