E. F.
PALMA.- La víctima no reparó
en la presencia de las tres mujeres hasta
que ya las tuvo encima. El recital de
golpes que seguiría a continuación y que
obligaría a la agredida a visitar
dependencias hospitalarias no tenía otro
objetivo que el de disuadirla de seguir
ejerciendo la prostitución en corral
ajeno.
La agresión se produjo el
pasado día 5 en las inmediaciones de la
Porta de Sant Antoni, a plena luz del día.
Las tres agresoras, de nacionalidad
marroquí, acorralaron a la recién llegada a
su zona y la enterraron bajo una lluvia de
golpes mientras le espetaban amenazas de
toda índole.
La agredida se defendió
como pudo de los ataques de sus
compatriotas, pero la superioridad numérica
de éstas y la fiereza con la que atacaron
hicieron casi inútil cualquier
resistencia.
La víctima cayó
desplomada al suelo bajo de tirones de pelo
y una andanada de patadas. Una de las
agresoras le arrebató el bolso y extrajo su
cartera del interior, la cual contenía 230
euros en efectivo y varias tarjetas de
crédito que irían a parar al bolsillo de
sus atacantes. Éstas despidieron a la
víctima con nuevos insultos y amenazas
antes de que abandonara el lugar.
La
víctima acudió acto seguido al Pac Médico
de la Escola Graduada para ser atendida de
las lesiones sufridas en la reyerta, varias
contusiones por todo el cuerpo aunque
ninguna de carácter grave. De regreso a su
domicilio volvió a topar con sus agresoras,
quienes nuevamente la amenazaron de
muerte.
Después de lo sucedido la
mujer acudió a la Jefatura de Policía
Nacional de Palma para presentar la
correspondiente denuncia. Agentes de
Policía llevaron finalmente a cabo la
detención de las tres agresoras, las cuales
fueron identificadas como Klifia N., de 31
años de edad, Ghanno B., de 35 años y Amina
R., de 44.
Todas ellas ejercen la
prostitución en la zona en la que
ocurrieron los hechos, no cuentan con
antecedente penales en la Isla y ya han
sido puestas a disposición del
juez.
La Policía detuvo la
noche del lunes a una pareja que se estaba
agrediendo en la calle Blanquerna de Palma.
La mujer llegó a infligir heridas a su
compañero con un cuchillo de cocina.