M. C. F.
PALMA.- El Parlament
aprobó ayer con los votos de PP y UM la Ley
de Mediación Familiar, que pretende evitar
que los conflictos en el seno de los
hogares de las Islas lleguen a manos de los
jueces. Los partidos de la oposición
rechazaron la nueva legislación al entender
que la nueva legislación podría ser mucho
más completa.
Los portavoces del
PSIB-PSOE, PSM y EU-EV consideraron que el
texto de la ley se limita a regular un
contrato privado entre el mediador y la
familia. El diputado del PP, el partido
responsable de la presentación de la
propuesta, Miquel Jerez negó esta acusación
y señaló que con el sistema propuesto los
grupos de la oposición pueden desarrollar
su propio modelo de mediación.
Jerez
argumento que la propuesta del grupo
popular implica una Ley «bien estructurada,
fundamentada y razonada», así como
«jurídicamente irreprochable». Añadió que
el texto otorga plenas «garantías
jurídicas» a las partes en conflicto» y
«viene a democratizar» el sistema de
mediación familiar para toda la ciudadanía.
Por su parte, el portavoz de EU-EV,
Miquel Rosselló, indicó que la principal
diferencia entre ambos modelos consiste en
que el defendido por su partido es «más
progresista» y «moderno», mientras que el
del PP responde a una moral religiosa,
informa Efe.
Falta de
acuerdo
La representante del PSM
Joana Lluïsa Mascaró lamentó la falta de
acuerdo que ha impedido a los grupos
presentar una propuesta conjunta, según se
planteó a principio de legislatura, y acusó
al PP de «escorarse a la derecha» con una
iniciativa más conservadora que la
alternativa redactada por el Govern.
La diputada del PSIB-PSOE María José
Camps consideró que la aprobada será «un
ejemplo de lo que nunca debe ser una Ley de
Mediación» y señaló que la mayor parte del
texto se dedica a un contrato cuya
regulación ya está recogida en el Código
Civil.
Por otra parte, la cámara
rechazó una moción del PSIB-PSOE en la que
los socialistas acusaban a la Conselleria
de Salud de Aina Castillo de haber
incumplido varios de sus compromisos en la
construcción de centros sanitarios en Palma
y la reforma del bloque quirúrgico del
Hospital Can Misses, en Ibiza.
El
PP, sin el apoyo de UM puesto que ninguno
de los diputados del grupo mixto estuvo
presente en este debate, impuso su mayoría
a los votos del PSIB y del PSM y EU-EV, que
respaldaron la iniciativa socialista.
El diputado del PSIB Miquel Gascón
señaló que el Govern no ha construido ni
uno sólo de los siete centros sanitarios
nuevos de Palma prometidos por la
consellera de Salud, Aina Castillo, a la
que también atribuyó haber ampliado esta
promesa a 55 instalaciones en todo el
archipiélago. Gascón añadió que tampoco se
han iniciado las obras de construcción de
los nuevos quirófanos de Can Misses, ni si
ha puesto la primera piedra de la
construcción del nuevo hospital de
referencia de Baleares en Son Espases, en
Palma.
En cambio, el diputado del PP
Miquel Munar rechazó la moción por
considerar que el Govern cumple con el
compromiso de construir estas
infraestructuras, aunque su edificación se
ha visto ralentizada por la complejidad de
los procesos administrativos que implican.
Así, explicó que las obras del
centro de salud de la calle Aragón
comenzarán este mismo mes de noviembre y
añadió que ya hay un proyecto redactado y
un convenio con el Ayuntamiento de Palma
para el de Son Roca.