PALMA.-El presidente del PP y el
secretario de UGT, Jaume Matas y Lorenzo
Bravo, respectivamente, coincidieron ayer
en resaltar la «normalidad democrática» que
supone que la dirección del primer partido
de las islas reciba propuestas del
sindicato mayoritario para la confección de
su programa electoral.
Matas explicó
que la reunión, a la que asistieron también
el secretario general, José María
Rodríguez, y la vicesecretaria del Partido
Popular, Rosa Estaràs, sirvió para que
Bravo y otros miembros de la dirección de
su sindicato plantearán una serie de
medidas que, a su juicio, todos los
partidos deberían comprometerse a aplicar
si gobiernan tras las próximas elecciones.
El líder del PP y presidente del
Govern subrayó la «relación abierta de
diálogo y colaboración» con UGT y se
comprometió a analizar las propuestas que
le planteó el sindicato.
«Inteligentemente son muy
concretas», dijo en referencia a las
medidas defendidas por UGT, que, insistió,
serán tenidas en cuenta en el proceso de
elaboración del programa de su partido para
los comicios autonómicos y municipales de
mayo del 2007.
Bravo agradeció la
prontitud con que el PP había respondido a
su petición de reunión, solicitada la
semana pasada, y consideró «asumible» el
contenido de un documento «posibilista» en
el que, como medida de carácter global, UGT
solicita la consecución de un gran «pacto
de desarrollo económico y social».
No obstante, el secretario general
de UGT de Baleares señaló que sus demandas
están planteadas teniendo en cuenta los
presupuestos de los que dispone el Govern y
las dificultades que le plantea un Gobierno
central.
«Madrid nos está
maltratando», incidió en este sentido
Bravo, para quien esta situación se ha
producido también cuando el PP ocupaba el
Gobierno central.
Además, también
reprendió al PSOE por las trabas que,
supuestamente, estaría poniendo el
Ejecutivo central a la reforma del Estatuto
de autonomía, sobre lo que señaló que sería
«una barbaridad» que el texto reformado «no
se cierre por problemas económicos».
Bravo elogió al Govern por el
«avance importante en infraestructuras»,
aunque señaló que la materialización de
estos equipamientos se podría haber hecho
«de otra manera», pero hizo especial
hincapié en la mejoría que, a su juicio, se
ha producido en el aspecto formal de las
relaciones con su sindicato.