El president del Govern balear, Jaume
Matas, expresó ayer su «preocupación» por
las sucesivas prórrogas del plazo de
enmiendas en la tramitación de la reforma
del Estatuto de autonomía pedidas «de forma
unilateral» por el PSOE y confió en que «no
se esté poniendo en juego su aprobación en
el plazo pactado».
Matas recordó que
si no se aprueba en plazo el Estatuto
reformado, de acuerdo con los compromisos
pactados, el responsable será el PSOE, y le
responsabilizó también de las
modificaciones que se introduzcan durante
su tramitación parlamentaria «y en contra
del acuerdo y del consenso inicial logrado
en el Parlament balear», informa
Efe.
Consideró que quizás en
los próximos días tenga que «profundizar»
en la «preocupación importante» que tiene
por el sexto retraso en la tramitación
parlamentaria del Estatuto, aunque destacó
la necesidad de «ser prudente» en las
próximas 48 horas para «no entorpecer el
resultado final» y las conclusiones de las
reuniones que se produzcan.
El
presidente balear señaló que aunque el
Congreso de los Diputados tiene «toda la
autoridad» para introducir las
modificaciones que crea oportunas,
«políticamente alguien tendrá que responder
de las mismas», y precisó que, en cualquier
caso, estos cambios deberían preservar «el
consenso» alcanzado en el Parlament
autonómico.
Preguntado por el
rechazo del ministro de Economía, Pedro
Solbes, a que las inversiones estatales en
las distintas CCAA se fijen en los
Estatutos y la posibilidad de que se
eliminen los 3.000 millones de euros de
inversión estatal previstos en la reforma
balear, Matas insistió en que necesita
«algún tiempo para poder tener la seguridad
de que efectivamente ésta es la voluntad
política del PSOE».
«Me parecería
muy mala noticia», aseguró Matas, quien no
obstante destacó su intención de «ser
prudente» hasta ver cómo se desarrollan
«las próximas 48 horas, que serán
importantes, y a partir de entonces veremos
si tenemos mayor grado de conocimiento de
la postura del Gobierno y del PSOE» sobre
el Estatuto balear.