M. A. RUIZ
PALMA.- La técnica
puesta en marcha por Munar el pasado sábado
entre los inmigrantes es muy similar a la
utilizó el conseller de Medio Ambiente,
Miquel Angel Borràs, en las Elecciones
Autonómicas de 2003 para enviar una carta
personal pidiéndoles que voten a Unió
Mallorquina.
Para ello, Borràs se
sirvió del censo informatizado de todos los
miembros de las distintas sociedades de
cazadores de Mallorca, que maneja la propia
Oficina de Caza del Consell.
En
vísperas de los comicios de 2003, miles de
cazadores de toda la isla recibieron una
carta de Borràs, que se presentaba como
«conseller de Medio Ambiente», pidiéndoles
que votaran a Unió Mallorquina para que el
Consell pueda seguir trabajado a favor de
este colectivo. La carta incluía un sobre
amarillo con la papeleta electoral de Munar
que debían depositar en la urna.
Para
llevar a cabo este envío masivo de
publicidad electoral de UM, Borràs se
sirvió del personal y los medios de la
Oficina de Caza del Consell. Los ocho
guardas de campo cuya nómina pagaba la
institución se pasaron tres días en las
dependencias de la Oficina doblando
papeletas de UM, metiéndolas en sobres
junto a la carta de Borràs y poniendo
direcciones, mediante pegatinas adhesivas,
para remitirlas a los
cazadores.
Cuando las papeletas se
agotaban, el jefe de la Oficina de Caza,
Miquel Oliver, enviaba a los forestales a
la sede de Unió Mallorquina, situada en la
calle Sindicat, para buscar más. Un grupo
más reducido de destinatarios recibió
además, junto a la papeleta y la carta de
Borràs, un ejemplar del libro Cuina de
Caça, escrito por Tomeu Calafell y
editado por el Consell de
Mallorca.
El conseller envió este
libro sólo a 70 personas, que habían
asistido a un acto organizado por el
Consell para presentar la obra, durante el
cual les habían solicitado sus datos
personales. Por tanto, los inmigrantes que
el pasado sábado asistieron a la sesión de
cine latinoamericano en el colegio La Salle
no deberían sorprenderse demasiado si
durante las próximas semanas comienzan a
recibir en su buzón, en su correo
electrónico o en su móvil consignas
invitándoles a votar a UM.
En su
carta dirigida a los cazadores, Borràs no
se anduvo por las ramas: «Espero que votéis
a Unió Mallorquina, sobretodo al Parlament,
porque además de poder continuar y mejorar
nuestro trabajo actual, este voto nos
permitirá a los cazadores decidir cómo
queremos que la caza continúe y la
proyección que le queremos dar en la
Mallorca de futuro».
En las primeras
misivas enviadas, Borràs firmaba la carta
como «conseller de Medio Ambiente». Sin
embargo, después de que EL MUNDO denunciara
los hechos, el escrito fue sustituido por
otro en el que se identificaba,
simplemente, con su número de licencia de
cazadores. Borràs también usó a los guardas
de campo de la institución para repartir
publicidad electoral de UM por las
calles.