MARCOS TORÍO
Enviado
especial
SHANGAI.- Baleares
diseñó, cortó y confeccionó ayer para posar
sus tejidos y propuestas sobre modelos
chinas. La moda balear se fundió con Asia
durante la pasarela Cinco Estrellas del
Govern balear celebrada en el hotel Metro
de Nanking, que mostró las creaciones de 80
empresas isleñas: 33 de confección textil,
27 de calzado, once de bisutería y ocho de
piel.
Mallorca, Menorca, Ibiza y
Formentera llenaron de tejidos de otoño e
invierno un desfile presidido por el
conseller de Comercio, Industria y Energía,
Josep Juan Cardona, y el vicegobernador de
la provincia de Hangzhou, Li Quanlin. Al
acto acudieron un total de 500 invitados
incluyendo miembros del gobierno local y
empresarios chinos.
Uno de los
nombres con más proyección, el mallorquín
José Miró, abrió el desfile con un kimono
blanco corto que avanzaba la mezcla de
tradición e innovación, mediterráneo y
Asia, que marcaría el resto de las
propuestas.
El blanco y el negro se
impusieron dejando a un lado la vitalidad
de colores más fuertes, salvo alguna
excepción. Los tonos propios del invierno
predominaron en una amplia escala de
grises, marrones, oros y marfiles sobre
tejidos de lana, seda o ante, que se
acercaban al cuerpo para abrigarlo.
China aportó los modelos, el
maquillaje, la peluquería y una gran
selección de telas de su tierra con las que
ocho diseñadores crearon vestidos de fiesta
especiales para la muestra de Nanking. José
Miró apostó por uno de gasa negro con
lentejuelas y drapeado en el escote y las
sisas inspirado en la figura de Cleopatra,
según explicó la directora del área de moda
del Instituto de Desarrollo Industrial y
encargada de coordinar la
pasarela.
Tolo Crespí escogió el
crepe para confeccionar un modelo
escotado en negro con topos blancos, cola y
una torera que remató con un lazo blanco en
la cintura.
Tania del Viejo diseñó un
vestido de novia a tiras en seda dorada
sobre un pantalón. El mismo tejido mezclado
con poliéster empleó Inés Colom para su
diseño negro con lunares blancos, amarillos
y grises que presentaba un cuerpo recortado
y deshilachado con cola.
Maria
Genovart de Vora Vora continúa gustando y
sorprendiendo con su inspiración en
las
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vestimentas tradicionales de
las Islas. La diseñadora remató con un
rebosillo actualizado el bikini y la falda
blanca floreada en negro que pisó la
pasarela china.
Francisca Capellà
presentó un vestido sobrio y elegante en
raso negro y blanco marfil con falda y lazo
en la cintura que complementó con guantes
negros.
A los seis diseñadores
mallorquines se sumaron los ibicencos Toni
y José Bonet y Piluca Bayarri. Los primeros
mostraron un vestido de pantalón y falda
negra abierta al vuelo con mangas
asimétricas. La creadora pitiusa cerró el
desfile con un modelo negro que llevaba
incrustados 6.000 cristales de Swaroski.
La representación mallorquina
incluía a Lorena Fernández, Francisca
Caldentey, Manisha Budhara y Global Sard,
además de firmas peleteras, de bisutería y
de calzado.
Tras el desfile, el
Govern ofreció una degustación de platos
preparados con los Productos Cinco
Estrellas de las Islas que los chinos
asistentes, superando toda previsión,
terminaron en minutos encantados con la
gastronomía mediterránea.
El cocinero
Óscar Martínez, junto a un equipo de veinte
profesionales chinos, se encargó de
preparar un menú compuesto, entre otros,
por pastel de espinacas con queso de Maó,
coca de cebollas con setas, trempó de
gambas con aceite de Mallorca y flor de sal
de Ibiza, arroz meloso de conejo con
langosta, filetes de lengua con alcaparra,
gató de algarroba y frutos secos de
Baleares, flaó ibicenco y coca de higos
secos y piñones.