M. A. RUIZ
PALMA.- Pese a las
discrepancias internas que esta medida ha
provocado en el seno del PP, el Parlamento
balear ya ha comenzado a utilizar en su
página web el dominio .cat, creado para
identificar los contenidos de Internet que
están en catalán. La decisión fue adoptada
el pasado mes de abril por la Mesa del
Parlament, integrada por el PP y el PSOE,
aunque no se ha llevado a la práctica hasta
ahora.
Una medida a la que el
presidente de la Cámara autonómica y del PP
de Mallorca, Pere Rotger, ha querido
siempre restar cualquier transcendencia
política alegando que el nuevo dominio
servirá «exclusivamente promocionar la
lengua y la cultura catalana, tal como
prevé el Estatut de Autonomía de Baleares.
El dominio .cat», afirma Rotger, «no
implica reivindicar la existencia de los
Països Catalans, yo estoy en las antípodas
de esas ideas».
Aunque lo cierto es
que incluso en el seno del PP balear han
surgido numerosas voces que critican la
decisión adoptada por la Cámara autonómica
el pasado mes de abril. Y el Círculo
Balear, presidido por Jorge Campos, ha
reunido durante los últimos meses varios
miles de firmas, que en los próximos días
entregará a Rotger para pedirle que dé
marcha atrás a su decisión.
Lo cierto
es que, en una reunión celebrada el pasado
21 de abril, el jefe de gabinete de Pere
Rotger en el Parlament, Francisco Ponce,
aseguró a los líderes del Círculo Balear
que la Cámara registraría el dominio .cat
(para evitar que fuera suplantada por
piratas informáticos) pero no llegaría a
utilizarlo para evitar la polémica. No ha
sido así.
Como contrapartida a la
implantación del nuevo dominio (que ya
utilizan otras instituciones como el
Consell de Mallorca, el Ayuntamiento de
Inca o la UIB), Pere Rotger prometió el
pasado mes de mayo convertir en bilingüe la
página web del Parlament, que hasta hace
poco sólo era accesible para los
internautas de lengua catalana.
Ya
ocurre así, pero sólo en el menú principal
de acceso y en algunos contenidos fijos
(como el texto del Estatut y de la
Constitución), que ahora pueden consultarse
tanto en castellano como en catalán, a
elección del usuario. Pero la mayor parte
de los contenidos (como el calendario de
sesiones o la consulta de las iniciativas
que se están tramitando) siguen estando
disponibles sólo en catalán.
Los
independentistas de ERC aplaudieron
efusivamente a Pere Rotger por implantar el
dominio catalanista en la web del
Parlament, pero esta medida le ha
proporcionado, en cambio, muy pocas
felicitaciones en su propio
partido.
El propio conseller Joan
Flaquer ya adelantó en su día que el Govern
no adoptará este dominio porque «Baleares
no es Cataluña». Por su parte, la alcaldesa
popular de Palma, Catalina Cirer, ha
advertido que tras el .cat se ocultan
«pretensiones territoriales» catalanistas.
«Los mallorquines», afirma Cirer, «tenemos
nuestra propia cultura y no tenemos que
avergonzarnos de ello, ni aceptar
imposiciones de otras Comunidades
autónomas». Por este motivo, considera que
el PP debe ser coherente con su línea
ideológica, en lugar de mantener un postura
ambigua que puede apartarle de su
electorado.
Mucho más contundente ha
sido el alcalde de Calvià, Carlos Delgado,
quien el pasado mes de mayo advirtió que la
decisión del Govern es «una traición al
sentir del pueblo de Baleares». Carlos
Delgado expresó su respeto por lo que
puedan decidir otros compañeros de partido,
pero insistió en que el Ayuntamiento de
Calvià se utilizará el dominio .cat «porque
Calvià no pertenece a Cataluña, sino a
Baleares».
Una
«traición»
«Hay cuestiones de
principios que deben ser irrenunciables»,
afirmó Delgado, «como el respeto al
bilingüismo real de la sociedad, la unidad
de España y la identidad propia de nuestra
Comunidad autónoma», por lo que animó a sus
compañeros de partido a «dejarse de
complejos y sumisiones porque no podemos
caer en el juego peligroso de los
nacionalistas radicales» que quieren
implicar a Baleares en sus planes
separatistas.
Aunque Pere Rotger
insiste en que el dominio .cat tiene un
carácter exclusivamente cultural, hay que
recordar que ERC fue el primer partido que,
en 1996, propuso en el Parlament catalán la
creación del nuevo dominio que identificara
a los «Països Catalans» en Internet. Como
el organismo regulador internacional se
negó a conceder el .ct (ya que los dominios
de sólo dos letras, como .es o .uk, están
reservados exclusivamente a los países
soberanos), los impulsores de esta
iniciativa optaron por el .cat.
Este
dominio ha sido promovido a través de la
Fundació PuntCAT, de la que forman parte
entidades como Omnium Cultural (que a
través de Internet promovía el boicot a los
productos etiquetados en castellano), la
Obra Cultural Balear (que arremete
sistemáticamente contra la política de
bilingüismo de Matas) o la asociación
ADD.CT, que considera «vergonzoso que
entidades emblemáticas catalanas sigan
promocionando sin ningún rubor el dominio
español .es», pues a su juicio esto supone
«promocionar a España en todo el
mundo».