Fue regidor de Vías y Obras de UM
durante dos años esta legislatura a las
órdenes de Isidre Cañellas. En calidad de
teniente de alcalde, tuvo 8 meses bajo sus
manos el control del polémico paseo. Y
ayer, planos en mano, se sinceró ante el
Pleno: «El proyecto original propuesto por
el PSOE preveía que el camino peatonal
cruzara por la mismísima casa de Cañellas,
incluso había un mirador previsto junto a
la vivienda; era una cabronada
contra el líder de UM y así me lo dijo él:
'es una cabronada', y tenía toda la razón».
Por eso en UM pensaron en
modificarlo.
«En enero de 2004 empecé
a trabajar en ello -relató- y en septiembre
ya había un anteproyecto que se alajeba de
las casas. Medio kilómetro seguía por la
finca de Cañellas y otro medio ya pasaba a
la del vecino». Thomàs explicó que cuando
tuvo listo el proyecto Cañellas le comentó
que se ocupase del estudio topográfico y
que él «se encargaría de hablar con los
vecinos». Dos años y medio más tarde
(Thomàs recalcó este lapso «de 20 meses»)
el proyecto ya iba íntegro por la finca del
vecino y pariente del de UM. «No tuve más
noticias hasta que lo leí en la
prensa».
«El proyecto como idea es
muy bueno pero el PSOE, es cierto, lo
planteó haciéndole una cabronada a
Cañellas, entendida en su acepción
académica: acto malintencionado». Lo que
ocurre, agregó, «es que esa misma cabronada
que quisieron hacerle a él la perpetra
ahora en contra de su vecino, que además es
notario».
Thomàs votó la urgencia de
la moción pero se abstuvo en la votación
del texto que obliga a replantear un
proyecto que calificó como muy beneficioso
para todos los ciudadanos del municipio.
Cañellas no desmintió sus revelaciones.