La teniente de alcalde de Hacienda y
Servicios Generales, Marga Mercadal,
reconoció ayer que la rebaja del IBI no
representará un descenso en el pago de los
recibos, sino que los ciudadanos notarán
que el impuesto «es el mismo que este año
más el IPC».
Pero el
Ayuntamiento ha introducido una novedad. Se
fraccionarán los recibos del impuesto de
tal forma que quien así lo desee podrá
pagarlo a plazos en tres cuotas. Una se
abonará en junio, la otra en septiembre y
la última en diciembre.
Así,
una familia que pague 300 euros, podrá
abonar tres recibos de 100 euros. «Es para
ajustarnos más a la economía familiar»,
señaló.