EL MUNDO
PALMA.- Mallorca y
Menorca en la Edad del Hierro es el
título del volumen 2 de la colección
Historia de las Islas Baleares, que
mañana sábado se entrega con EL MUNDO. Para
ello nuestros lectores sólo tendrán que
llevar a su punto de venta habitual la
cartilla con cinco cupones correspondientes
a este tomo.
Con este volumen 2
dedicado a la Edad de Hierro en Mallorca y
Menorca se cierra el periodo de la
Prehistoria al que esta colección dedica
sus dos primeros tomos.
Comienza en
los inicios del primer milenio a. C.,
cuando estas islas vivieron tiempos
convulsos que hicieron entrar en una gran
crisis a sus pobladores, que entonces
vivían en navetas.
Esta situación de
crisis trajo consigo profundos cambios en
la gestión del territorio. Se abandonaron
los antiguos poblados y se fundaron nuevos
asentamientos caracterizados por
construcciones monumentales con aspecto de
atalayas. Nacía la cultura talayótica, de
la que dan muestra los numerosos
yacimientos que se encuentran en estas
islas y de la que aún hoy queda mucho por
explorar.
En este volumen, al igual
que en el conjunto de esta gran obra de
divulgación, se aportan los últimos
estudios y análisis de las investigaciones
que actualmente se llevan a cabo en torno a
este periodo, resultado de las muchas
excavaciones que realizan los equipos de
investigación en los últimos años.
El tomo se divide en dos extensos
capítulos, precedidos en ambos casos por
una introducción donde se explican estos
trabajos, y concluye con bibliografía donde
las personas interesadas pueden profundizar
más en los aspectos relativos a este
periodo.
El primer capítulo se ocupa
del talayótico, que se corresponde con la
primera Edad del Hierro. En el se describe
la vida en las Islas, tanto desde el punto
de vista territorial, paisajístico,
cultural, económico y social, acercándonos
a las creencias religiosas y la aparición
de rituales funerarios de cremación e
inhumaciones en cal.
En esta etapa
se iniciaron los contactos con los
fenicios, produciéndose entre 700 y 600 a.
C. intensivos intercambios comerciales
entre las Islas.
El segundo capítulo
trata de la segunda Edad del Hierro, el
postalayótico. En este periodo proliferan
las construcciones arquitectónicas
religiosas, apareciendo los santuarios y
taulas, hipogeos funerarios de columnas y
grandes necrópolis hipogeas en barrancos y
acantilados menorquines.
También se
habla de la colonización púnica de Ibiza y
la creación de importantes factorías
costeras púnico-ebusitanas, para concluir,
en el presente tomo, con los albores de la
romanización en el año 123 a.C.