El Plan que ahora se encuentra sujeto a
trámite incluye medidas para mejorar la
inserción de las personas que salgan de una
adicción, que incluyen potenciar la
actividad que ya desarrollan los consells
insulars de Menorca e Ibiza y el de
Mallorca a través de S'Institut y potenciar
la creación de pisos y vivienda
especial.
Además, el Centro de
Coordinación de Drogodependencias y los
servicios de este ámbito de la Conselleria
de Salud actuarán como mediadores entre las
empresas y los trabajadores, tanto para la
inserción laboral de personas curadas como
para la resolución de problemas de personas
que consuman en el trabajo.
El plan
autonómico, que tendrá una vigencia de
cuatro años a partir de su aprobación,
amplia también los colectivos entre los que
desarrollarán programas de prevención del
consumo (como inmigrantes, ancianos y
discapacitados) e incidirá, mediante la
colaboración con los cuerpos de seguridad
del Estado, en la «reducción la oferta» de
drogas en el mercado.
Tanto la
comisión como las direcciones generales
consultadas tienen ahora un plazo de diez
días para presentar sus alegaciones a este
proyecto, que pasará posteriormente al
Consell de Govern para su
aprobación.
El plan pretende
«armonizar» los criterios en la lucha
contra la drogodependencia en la Comunidad
y tras su aprobación, los consells tendrán
tres meses para hacer sus planes insulares
y después serán los municipios los que
deberán elaborar los locales, con seis
meses de plazo.
Además, aparte de
reforzar el apoyo a las familias, se
realizarán «prevenciones selectivas», según
las tendencias en el consumo de las drogas,
y los programas se adaptarán a la situación
de muy diversos colectivos y ámbitos: por
sexos, ancianos, jóvenes e inmigrantes, y
los ámbitos laboral, penitenciario y
comunitario, así como medios de
comunicación y publicidad.
En el área
juvenil, Jaume aseguró que está cercana la
apertura del Centro de Atención al
Drogodependiente (CAD) Joven, que ofrecerá
servicio a chavales de entre 14 y 25 años y
a sus familias.