PALMA.- El Consejo Económico y Social
(CES) advirtió ayer, que en Baleares un 9%
de la población vive bajo el umbral de la
pobreza, superando, por primera vez, a la
media española que es del 8%. Este
indicador es resultado en gran parte del
fenómeno de la inmigración, cuyo
crecimiento en las Islas es mucho más
fuerte que en el resto del país.
Así
lo expuso ayer el presidente de la Comisión
de Trabajo de la Memoria del CES de
Baleares de 2005, Josep Ignasi Aguiló,
durante la presentación del informe, en
cuyo acto estuvo también presente el
presidente en funciones de la institución,
Josep Oliver, y el director de la memoria,
Ferran Navinés.
Oliver atribuyó, en
gran parte, el incremento del nivel de
pobreza en nuestra Comunidad Autónoma a la
población inmigrante que «llega con medios
muy precarios» y que «necesita un tiempo de
recuperación» y consideró como algo
«lamentable» que el crecimiento económico
que experimentan las Islas «no llegue por
igual al conjunto de la sociedad».
No
obstante, el análisis del nivel de
bienestar social en el período 1998-2003
(últimos datos disponibles) arroja una
situación general marcada por un aumento
del bienestar social, por encima de la
media del Estado, y que se traduce en que
en Baleares se consume un 9,3% más que en
el conjunto español.
Desigualdades
sociales
En este sentido, el
documento del CES revela que este aumento
del consumo va acompañado de una reducción
de las desigualdades sociales globales, si
bien, es cierto que esta corrección se
produce «a un ritmo más lento que en el
conjunto nacional» y que afecta a la
estructura de clase media de la sociedad
isleña, aclaró Oliver, informo Europa
Press.
En la memoria se
constata que, en 2005, la economía balear
confirmó una «tendencia de recuperación»
con un crecimiento del 2,2%, siete décimas
más por encima que en el 2004, aunque por
debajo de la tasa española, que fue del
4,4%, «acortándose las distancias». A pesar
de esta buena situación, el Archipiélago
Balear pierde un puesto en el ranking de
nivel de renta por habitante y se situó en
la quinta autonomía con un nivel más alto
de renta por habitante, por detrás de País
Vasco, Madrid, Navarra y Cataluña.
Esto se explica, según Aguiló,
debido básicamente a la tendencia de
recuperación del sector turístico, con un
crecimiento en la llegada de turistas del
3,4 % en comparación con 2004 (11.626.200
visitantes), lo que supone un récord
histórico, superando el máximo logrado en
el 2000.
También creció el gasto
turístico un 6,2%, llegando al valor de
10.400 millones de euros. Por sectores, el
aumento de personas ocupadas fue de un 75%
en el de servicios y un 25% en la
construcción.
Asimismo, destacó que
los trabajadores afiliados a la Seguridad
Social a lo largo de 2005 alcanzó los
421.246 personas, la cifra más elevada que
se ha registrado en Baleares, mientras que
el dato de población extranjera (de fuera
de la UE) afiliada fue de 62.000 personas,
una cifra que supone un 43,3% con respecto
al año anterior. Estos datos sitúan a
Baleares en la sexta posición en la tasa de
paro más baja del país.
Por otro
lado, Aguiló subrayó que en 2005 aumentó la
población en 28.806 personas, con lo que el
padrón en fecha del 1 de enero de 2005
contabilizaba un crecimiento del 2,9%. Esto
es debido, en gran parte, al incremento de
la población inmigrante, que hace que la
población balear nacida fuera de las islas
suponga el 43% de la
población.
Aumento de
población
Finalmente, el informe
hecho público ayer por el CES destaca que
en educación se ha producido un cambio de
tendencia en cuando los datos de
escolarización, ya que se produjo una
disminución de 222 alumnos en el conjunto
de las Islas en el curso 2004-2005, frente
al incremento del curso anterior que fue de
1.247 escolares. En este aspecto, se
detecta un descenso de estudiantes en
Bachillerato que contrasta con el
incremento en el número de alumnos en
Formaciónn Profesional.