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EL MUNDO OPINA
Excusatio non petita...
Miquel Nadal ha buscado en la Federación
Aeronáutica un abogado del diablo
que le defienda de sus despropósitos. La
Federación ve normalísimo, «compatible»
dicen, que el vicepresidente del Consell
pague con dinero público las pruebas en las
que participa. No sólo es incompatible
moralmente sino que seguramente también lo
es legalmente. Incompatibilidades y
legalidades al margen, lo de Nadal es, en
lenguaje castizo, un ejercicio de
caradurismo. ¿De qué forma, si no, hay que
calificar a un vicepresidente de una
institución que sufraga sus hobbies
y sus trofeos con cargo al contribuyente?
El tal Quintana, que es así como se
apellida el presidente de la Federación,
tampoco niega que la participación en el
Mundial de Vuelo sin Motor de este Barón
Rojo que tan caro nos sale fuera amañada al
no quedar entre los cinco primeros del
Campeonato de España. El proceder de Nadal
es aún más indefendible tras las excusas de
este abogado del diablo. Ya se sabe:
excusatio non petita, accusatio
manifesta.
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