ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- La
Real Federación Aeronáutica Española (RFAE)
considera que «no es incompatible» que el
vicepresidente del Consell de Mallorca
subvencione con dinero público las
competiciones en las que participa y en las
que, curiosamente, suele ser el único
piloto mallorquín. En aquellas en las que
Miquel Nadal no es el único participante de
la Isla es uno de los dos. Y es que el
segundo suele ser el jefe de Protocolo de
Maria Antònia Munar, Antoni Salom.
En
una carta remitida a EL MUNDO/El Día de
Baleares, la RFAE arguye, en referencia al
número dos del Consell de Mallorca,
que «el hecho de su condición política no
es incompatible con su condición de
deportista». Con este argumento el
organismo presidido por Antonio Quintana
reconoce que Nadal subvencionó, tal y como
reveló este periódico, el pasado Mundial de
Vuelo con Motor con «9.000 euros» públicos.
Pero defiende tanto la legalidad de esta
subvención como el hecho de que Nadal
integrase el equipo nacional a pesar de no
haber quedado clasificado entre los cinco
primeros en el Campeonato de España.
«Su participación en una prueba de
ámbito mundial ha sido consecuencia de los
resultados obtenidos en el ránking de
competiciones, de cuyos resultados
debidamente reglamentados y tutelados por
los jueces y técnicos federativos, se
obtienen los equipos nacionales», sostiene
la RFAE en la misiva en la que defiende a
Nadal.
Esta entidad no explica, sin
embargo, por qué al Campeonato del Mundo
celebrado el pasado verano en la localidad
francesa de Troyes acudieron cinco
tripulaciones en lugar de las tres que
acostumbran a viajar a este tipo de
acontecimientos. Y mucho menos por qué a
pesar de haber terminado el Campeonato de
España en la séptima posición fue elegido
para competir entre los cinco
primeros.
Paradójicamente la
inclusión de Nadal en el equipo nacional se
produjo después de que éste subvencionara
la prueba con el dinero público de la
entidad que dirige.
Falta de
argumentos
Por su parte, el
organismo dirigido por Quintana subraya que
este periódico «imputa a los jueces,
técnicos y responsables de la Federación
Española una actuación ilegal y en contra
de sus obligaciones como tales, frente al
deporte aéreo y sus normas o reglamentos»
al contar que Nadal acudió al Mundial
saltándose a dos tripulaciones mejor
clasificadas que él.
Asimismo
tampoco detalla la razón por la cual acudió
Nadal en lugar de otros deportistas con
mejores resultados en su haber. La razón
pasa por «lo prolijo que resultaría
acreditar lo que afirmamos y sostenemos»,
sostiene la carta. En el caso de la
subvención destinada al Mundial de Vuelo
con Motor, ésta fue solicitada
«personalmente» por Pedro Cabañero,
presidente de la Comisión Nacional de Vuelo
con Motor de la Federación Aeronáutica
Española.
Cabañero sostiene en otra
carta enviada a EL MUNDO/El Día de Baleares
que «las cantidades recibidas del Consejo
Superior de Deportes para las federaciones
como la aeronáutica, con un número limitado
de licencias, son bajas». Por lo tanto, «en
ningún caso cubrirían el coste de
desplazamiento de equipos nacionales». Este
directivo añade que «cuando se pidió y se
otorgó la subvención no se sabía si el
señor Nadal estaría o no en el equipo». Del
resultado final de la participación del
vicepresidente del Consell de Mallorca, «el
41 de 67 tripulaciones», Cabañero confiesa
«llevar suficientes años en los
mundiales... como para saber que eso es un
buen resultado en una primera
participación».
Ya que, según él,
«no siempre una tripulación se estrena con
un puesto de entre los dos primeros
tercios». Prueba de ello es que «todos los
españoles que ahora han quedado por encima
del señor Nadal se estrenaron años atrás
con puestos iguales o inferiores». «Basta
un repaso a la clasificación general para
ver que de los 40 anteriores a él ninguno
participaba por primera vez», apostilla.
Los dirigentes federativos defienden con
estos argumentos al afiliado que
subvenciona su entidad. Pero no sólo a esa.
Miquel Nadal también sufraga
periódicamente los gastos de la Fundación
Aeronáutica Mallorquina con la que vuela
cada fin de semana y que preside su jefa
Maria Antònia Munar. Y el Mundial celebrado
en Troyes no es ni mucho menos la única
competición que subvenciona de cuantas
participa. El Campeonato de España de 2005
en el que quedó décimo recibió una
aportación económica del Consell de
Mallorca; exactamente lo mismo suele
ocurrir con competiciones locales como la
Volta de Germanor.
Es más, el
número dos de Maria Antònia Munar
instauró el premio aeronáutico
Excelentísimo Consell de Mallorca,
que curiosamente ha ganado él mismo en al
menos una ocasión, y que está pagado con
fondos públicos provenientes de la
institución que comanda junto a Munar. Pero
sin lugar a dudas la más llamativa de todas
las subvenciones otorgadas por Miquel Nadal
para sufragar su hobby es la que
acaba de otorgar a la RFAE.
El
concepto, «dar a conocer la realidad
aeronáutica mallorquina». Los únicos
pilotos de Mallorca que encarnan la citada
«realidad» son Nadal y Salom. Los dos
dirigentes del Consell que adjudica la
subvención y los dos únicos mallorquines
que vuelan en las competiciones que
organiza la RFAE que les defiende después
de nutrirse de sus subvenciones
públicas.