Jorge Lorenzo y su equipo han tratado de
aislarse lo máximo posible, y por eso
permanecieron en Barcelona hasta primeras
horas de la tarde, y ayer aparecieron a
última hora de la tarde en el circuito de
Cheste. El piloto mallorquín entrenará hoy
y mañana buscando la mejor posición de
salida posible.
Mientras tanto, y
ante la enorme expectación que ha
despertado el Gran Premio, la Dirección
General de Tráfico (DGT) pondrá en marcha a
partir de hoy y hasta el domingo un
dispositivo especial de vigilancia con
motivo de la celebración del Gran Premio de
Motociclismo, en el Circuito de Cheste en
Valencia, en el que se espera una afluencia
de más de 50.000 vehículos.
Según la
DGT, el dispositivo incluye la presencia de
agentes de la Agrupación de Tráfico en las
principales carreteras -al menos 200 de
ellos en la zona de influencia del
circuito-, 18 patrullas especiales de
vigilancia desde helicópteros -tres sobre
el área de influencia y 15 sobre las
principales vías. Además, establecerá
controles específicos de velocidad y
alcoholemia, de conductas arriesgadas y de
conducción peligrosa. También la Jefatura
Provincial de Tráfico de Valencia ha
elaborado un plan de medidas especiales de
regulación de la circulación en las vías de
acceso y salida del circuito para facilitar
la fluidez del tráfico.
Pero la
emoción no está sólo en el Mundial de 250
c.c., sino también en el Moto GP. El
italiano Valentino Rossi (Yamaha) y el
estadounidense Nicky Hayden (Honda) se
disputarán la corona de la categoría reina.
Rossi es el claro favorito para ganar su
octavo título después de la desafortunada
caída de Hayden en el Gran Premio de
Portugal de hace dos semanas cuando su
compañero de equipo, el español Dani
Pedrosa, le mandó al suelo del circuito de
Estoril en la quinta vuelta. El español de
Honda tratará de ayudar al americano y
compensar de alguna forma el accidente que
provocó en el circuito portugués.