En la época que nos ha tocado vivir, con
emperadores mundiales dominados por oscuros
e impersonales intereses sin cara visible
ni nombre conocido, siquiera plantearse la
justificación de la monarquía (la sucesión,
los privilegios de sangre y ese tipo de
cosas) debería ser algo absurdo. Uno se
alinea junto a quienes respetan el papel de
Juan Carlos en el proceso que nos ha
llevado hasta el punto en que nos hallamos
actualmente; pero también piensa que, si
jugamos a reyes y reinas, entonces
deberíamos respetar las reglas: luego el
príncipe no puede ser rey si se casa con
una plebeya; o también: si cambiamos la
Constitución para que la hija del príncipe
pueda un día reinar, ¿por qué no cambiarla
para que sea su hermana mayor quien reine?
En fin. Habrá quien piense, no sin razón,
que este no es espacio para tales
disquisiciones. Estoy de acuerdo. Tan sólo
las saco a relucir porque no deja de
chocarme que sea necesario (y, sin embargo,
lo es) un colectivo como Mallorca
Republicana, que se presenta el martes
próximo compitiendo con las importadas, y
un tanto ridículas en nuestro entorno,
celebraciones de Halloween. Tras los actos
de presentación de dicho colectivo (y aquí
es donde se justifica su presencia en esta
columna), la por todos conocida Gran
Orquesta Republicana actuará en formato
reducido -adaptando su nombre a Pequeña
Orquesta Republicana- en el Café Lisboa de
Palma.
Vamos con otro tema. Ahora que
Sexy Sadie han anunciado su
separación, y que cada día está más cerca
su concierto definitivo de despedida en
Madrid (donde, a diferencia del concierto
de Lloseta, sí interpretarán la mayoría de
canciones históricas de su repertorio que
todos sus fans desean escuchar en directo,
aunque sea por última vez), nuestro interés
se vuelve hacia los nuevos caminos
emprendidos por cada miembro del grupo. Ya
conocemos la doble vida de Toni
Toledo como miembro de Sterlin
(que siguen preparando su segundo
disco), pero ahora también nos lo
encontramos a las baquetas tras The
Moreland Cowboy, el alter ego de
Michael Mesquida: por primera vez
líder absoluto (aunque seguro que lo niega)
de un proyecto personal, tras haber pasado
e interpretado diversos roles de mayor o
menor importancia en grupos del peso de
El Diablo en el Ojo,
Satellites, Petit o, claro
está, Sexy Sadie. Quédense con el
nombre.
Otro ex miembro de Sexy Sadie
que ya hace tiempo que anda por su cuenta
es Miqui Serra. Antes de que Miqui
dejara el grupo, Sexy Sadie tenía dos
cantantes, dos guitarristas y dos
compositores principales: uno de ellos era
Miqui. Tras su salida de Sexy Sadie, su
primer proyecto en solitario se llamó
Plastic Face, y desde hace un tiempo
lo encontramos al frente de Post,
uno de los grupos más sólidos y
convincentes del rock independiente hecho
en las islas. Post actúa esta noche en el
pub Pobils de Sa Pobla (en el piso de
arriba del bar La Penya Artística), uno de
esos lugares que han visto evolucionar la
música independiente local desde hace ya
varios lustros.
Lejos de ese concepto
de rock independiente que tanto gusta a
este humilde cronista, pero también con un
sonido dominado por las guitarras (y desde
luego con un directo más que convincente,
que les ha granjeado un cierto
reconocimiento internacional y un amplio
seguimiento a nivel nacional) se encuentra
Dawholeenchilada: su potente y
espectacular combinación de guitarras
metálicas y rap de la vieja escuela se
presenta mañana en la sala Assaig en un
concierto conjunto con Thrash
Out.