RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.- El PP de
Manacor cumplió la amenaza de romper
relaciones políticas definitivamente con
ALM-UM. Ayer lunes estaba prevista una
reunión entre representantes de los
populares y de la formación que lidera
Catalina Julve para seguir consensuando el
Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).
Sin embargo, el alcalde Antoni Pastor
suspendió el encuentro alegando problemas
de agenda, sin ofrecer ninguna otra
explicación y sin precisar cuando se
volverán a reunir a pesar de que faltan muy
pocos días para que se cierre el periodo de
reuniones.
Los
liberales-regionalistas de Catalina Julve,
Antonio Nebot y Miguel Ángel Grimalt
manifestaron su sorpresa por el «plantón»
cuando se trataba de la última oportunidad
de llegar a un principio de acuerdo en el
consenso del PGOU, ya que en el mes de
noviembre está prevista esta aprobación
inicial y no habrá tiempo para realizar
modificaciones sin pasar por el periodo de
alegaciones.
El cisma viene precedido
por las exigencias de rectificación de los
populares a ALM-UM en el 'caso Majorica',
ya que según el partido que lidera Pastor,
los regionalistas actuaron de mala fe al
insinuar un trato de favor al promotor del
solar con un acuerdo que vulneraba las
normas urbanísticas. El PP amenazó con
romper las relaciones y se reservó todo
tipo de acciones, incluyendo las
judiciales.
Relaciones
tensas
La formación de Julve no
sólo no rectificó sino que además recordó
que si el PP sigue en esa línea se tendrán
que ver obligados a tomar cartas en el
asunto y pedir responsabilidades políticas
contra el «máximo culpable» en alusión al
alcalde y delegado de Urbanismo Antoni
Pastor.
Todo indica que la suspensión
de la cita para tratar el problema del PGOU
(que debía producirse ayer a las 16.00
horas) obedece a la opinión de los
populares de que no es el mejor momento
para que se vean las caras dos formaciones
políticas que llevan tirándose los trastos
desde 1997 y que en la actualidad
atraviesan un periodo de relaciones de una
tensión sin precedentes
Los
líderes de la formación liberal definieron
su postura. Después de una urgente reunión
en su sede social, Catalina Julve,
candidata y consellera insular, el
presidente de ALM-UM, Antoni Nebot, el jefe
de comunicación y director insular de
Urbanismo Miguel Ángel Grimalt, los ediles
regionalistas y su comité ejecutivo
afirmaron que suponen que la ruptura con el
PP y sobre todo con Pastor es definitiva.
De manera que según sus propias sospechas,
no quedará otro remedio que rechazar el
PGOU en su totalidad. Así, los
regionalistas dirán 'no' en el plenario de
la aprobación inicial que está prevista
para noviembre de 2006 y presentarán las
propuestas de modificación que ahora les ha
impedido el presidente del PP y alcalde de
la ciudad Pastor en el periodo que se
reserva para alegaciones.
Por su
parte, la formación conservadora del PP
está convencida -así lo entiende la mayoría
de su comité ejecutivo- de que ALM-UM actúa
de mala fe, que intenta «minarles
políticamente, desacreditarles, sembrar
dudas sobre su honorabilidad» y poner en la
picota la gestión de Pastor, por lo que
mejor todo apunta a la extinción de
cualquier posibilidad de unión entre ambas
formaciones.
En los próximos días se
conocerán con claridad las posturas de
ambas formaciones, ya que todo indica que
los de Munar seguirán denunciando a Pastor
de haber cometido un trato de favor a una
promotora inmobiliaria la cual
supuestamente se beneficia de la
posibilidad de hacer decenas de pisos donde
la ley los prohibe.